Tenía 17 años cuando se animó a confesarle a su propio padre, que vivía en otra provincia, el calvario que padecía con la pareja de su madre. Los reiterados abusos, humillaciones y amenazas fueron denunciados días más tarde en el centro Anivi. Todo se pudo comprobar y el sujeto, chofer de micros de larga distancia, terminó detenido. Eso ocurrió en abril de 2019. Recién esta semana el sujeto fue condenado a 9 años de prisión tras pedir ser castigado.

El caso es impactante y conmueve a toda la provincia de San Juan. Sobre todo por los escabrosos detalles que reveló la joven, hoy de 20 años, ante la Justicia. En su primer relato sostuvo que los abusos comenzaron cuando tenía 14 y su padrastro le pidió desnudarse con la excusa de revisarla por cuestiones de salud. El acusado aprovechó la situación para manosear sus pechos y observarla un largo tiempo, para después decirle que se vistiera porque llegaría su mamá.

La joven vivió una verdadera pesadilla hasta los 16 años, según publicó Diario de Cuyo. A esa edad, con el pretexto de que padecía maleficios y se los iba a sacar, la llevó a un hotel alojamiento de Rivadavia, la desnudó, se desnudó y avanzó un poco más en el ultraje sexual sin llegar a violarla. Esa situación llevó a la niña a gritar, lo que generó un enojo por parte del sujeto. La víctima no le pudo contar a su madre, tras ser amenazada.

Sí lo pudo hacer tiempo después con su padre biológico. Ya con 17 años pudo denunciar los hechos y tan verosímiles resultaron los dichos de la menor en el Anivi, que el 17 de abril el sospechoso quedó detenido por orden de un juez. Luego fue procesado con prisión preventiva, acusado de abuso sexual gravemente ultrajante, agravado por la condición de guardador del colectivero y la situación de convivencia con la víctima.

Ya en el juicio la fiscal Marcela Torres acordó con el imputado y su defensor, Marcelo Sández Luján, una pena de 9 años de cárcel. El chofer admitió su responsabilidad y aceptó cumplir la condena. Ahora el juez Martín Heredia Zaldo (Sala I Cámara Penal) deberá decidir si acepta la propuesta. Si lo hace, no podrá agravar el castigo contra el acusado.