El drama lo viven tres religiosas de la sede de la Sagrada Familia en San Juan. Les cortaron el servicio en pleno invierno.


Tres monjas de la sede de la Sagrada Familia en San Juan viven un terrible drama porque les cortaron el gas mientras la provincia atraviesa los días más fríos de todo el año. Las religiosas ahora se convirtieron en noticia de los diarios sanjuaninos porque como nadie las ayuda venden dulces para poder reconectar el servicio y pasar tranquilas el invierno.

Según publicó Diario de Cuyo las mujeres tienen entre 84 y 91 años, por lo que constituyen un grupo de riesgo en medio de la pandemia de coronavirus. La sede de la Sagrada Familia de la provincia cuyana queda en calle General Paz, entre Alem y Catamarca, en la Capital de San Juan. Según contaron las monjas al diario local, en febrero llegó una inspección de Ecogas y les cortaron el servicio. En el mismo edificio funciona una Escuela de Capacitación Laboral y las autoridades les dieron 90 días para arreglarlo.

Sin embargo, con la llegada de la cuarentena el 19 de marzo, todos los trabajos que se estaban haciendo para reconectar el gas quedaron parados. En mayo, cuando comenzaron a flexibilizarse las actividades en la provincia, continuaron con los trabajos pero como pasó tanto tiempo les retiraron el medidor Desde la empresa que distribuye el gas en San Juan les dejaron una nota debajo de la puerta diciendo que no las habían encontrado en el domicilio a pesar de que ella estaban adentro.

La reconexión del medidor es una de las cosas más costosas que deberán afrontar ahora las monjas que empezaron a vender dulces para poder pagarlo. Los vecinos, viendo la situación que pasaban también salieron a recolectar dinero pero todavía no logran juntar el monto necesario. Mientras tanto, las tres ancianas pasan frío en el edificio céntrico.




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