Ocurrió en San Juan. El sujeto casi manda a la cárcel a cuatro inocentes. Ahora es él el complicado.


Rodrigo Gabriel Bernat tiene 18 años y casi manda por seis años presos a cuatro jóvenes inocentes, en San Juan. Es que Bernat los acusó de haberle robado, fueron a juicio en Flagrancia y se terminó combrobando que todo había sido mentira. Este viernes, Bernat fue condenado en Flagrancia a 3 años de prisión en suspenso por el delito de falso testimonio, agravado por haber ocurrido en una causa penal, según informó Tiempo de San Juan

El joven seguirá en libertad pero el juez le impuso reglas de conducta y por dos años no podrá tomar bebidas alcohólicas, consumir estupefacientes ni acercarse a los inocentes que acusó falsamente. Se trata de  Alejandro Daniel Tello, Mario Andrés Montaña, Pablo Matías Quiroga y Roberto Emanuel Hidalgo quienes pasaron una semana presos hasta que un juez ordenó que los liberaran. Bernat, además, deberá trabajar gratis, por 6 meses en una municipalidad de la provincia. 

El episodio fue el 4 de diciembre cuando Bernat llegó a la Policía diciendo que lo habían atacado entre cuatro, a punta de cuchillo y le habían robado dos celulares y una billetera. Todo ocurrió en el departamento de Jáchal, al norte de la provincia cuyana. La Policía comenzó con las recorridas para dar con los supuestos delincuentes y logró detenerlos y secuestrarles dos teléfonos. La banda fue detenida y pesaba sobre ellos la acusasión de robo agravado por el uso de arma blanca. Los jóvenes comenzaron a ser juzgados en Flagrancia el 6 de diciembre pero, a pesar de los intentos de la Fiscalía, no quisieron llegar a un acuerdo de juicio abreviado, aceptando culpas, y negaron el hecho que terminó en un juicio a los pocos días. 

Bernat fue citado a ese nuevo juicio pero llamó la atención de los presentes que su historia había cambiado y lo notaron nervioso. El fiscal Ivan Grassi, sorprendido por lo que ocurría, le hizo preguntas que hicieron que la supuesta víctima “pisara el palito” y terminó muy complicado. Cuando pidieron que se hiciera el reconocimiento de los dos celulares que supuestamente le habían robado, volvió a mentir y dijo que uno era de él y otro de su primo. Sin embargo, cuando le pidieron que los desbloquee no pudo hacerlo y cuando le dijeron que llamara a ese teléfono y pusiera el altavoz, el número no existía.

Luego, hicieron entrar a los cuatro acusados que tomaron los teléfonos y los desbloquearon demostrando que en realidad esos aparatos les pertenecían a ellos y no a Bernat. El juez Alejandro Grossi ordenó que los cuatro fueran absueltos de inmediato y Bernat terminó siendo el condenado. 




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