Cansados de la inseguridad y de los constantes hechos de violencia, vecinos de la conocida “zona roja”, presentaron notas ante los gobiernos provincial, municipal y el Concejo Deliberante para exigir protección y un lugar alejado de sus viviendas para que mujeres trans puedan ejercer la prostitución.

Contaron que cada vez hay más chicas ejerciendo la prostitución en la zona, y también muchos clientes. Casi todas las noche hay peleas, que incluyen apedreadas. Cada fin de semana, sus veredas amanecen regadas de preservativos, botellas de vodka y petacas usadas, entre otros residuos. También aseguran que los gritos y los escándalos no los dejan dormir por las noches. “No estamos en contra de las mujeres trans. La solución es que las ubiquen en otro lugar”, dijeron agregaron.

La nota que presentaron al Gobierno incluye un pedido de cinco incisos: rondas policiales, la instalación de una cámara de seguridad en la esquina de Alberdi y Corrientes, que se agilicen intervenciones del 911, un lugar alejado de sus viviendas destinado a la prostitución y la erradicación de los hoteles por hora ubicados en la calle Corrientes al 400 y Alberdi al 800.