El martes pasado detuvieron al jefe del Escuadrón 54 de Gendarmería Nacional con asiento en la localidad salteña de Aguaray, Marcelino Páez, y a otros oficiales de la fuerza en esa dependencia, acusados de millonario contrabando de cereales a desde Argentina hacia Bolivia.

En el marco de la investigación se realizaron trece allanamientos en los municipios salteños de Aguaray, Salvador Mazza y en parajes ubicados a la vera de la ruta 54, paralela a la frontera con Bolivia, donde se sabe de la existencia de playas clandestinas de transferencia ubicadas en fincas privadas en pleno monte chaqueño. Las medidas fueron dispuestas por el juez federal de Orán, Gustavo Montoya, a instancia del fiscal general Eduardo Villalba.

El juez dispuso relevar de sus funciones a Marcelino Páez, además ordenó la detención del alférez Diego Ernesto Radaelli y del sargento Rodolfo Ayala, quienes se encontraban de franco y de licencia, respectivamente. Paez fue trasladado en calidad de detenido al Escuadrón 20 de Gendarmería en Orán, mientras que el comandante Jacinto Giménez fue designado provisoriamente al frente de la dependencia en Aguaray.

Los operativos están vinculados con hechos de corrupción ligados al contrabando de cereales, que se investigaba dese hace varios meses, aunque en los últimos días desde Gendarmería se aportó valiosa información que permitió avanzar con el caso.