A pesar de las medidas tomadas por el gobernador Gustavo Sáenz para evitar la propagación del coronavirus, la ciudad no detuvo sus actividades en las calles.

Lo lógico sería pensar que haya poca gente de paseo, con el cierre total de los centros comerciales, shopping y las escuelas, que sólo entregan comida a los chicos; el sistema judicial federal y provincial, la AFIP, Municipalidad de la Ciudad y Rentas sólo atienden online, muchos comercios dejaron bajas sus persianas, y el servicio de colectivos también se maneja con grandes restricciones.

Sin embargo, vehículos particulares atestaron las calles y avenidas de la ciudad, aunque muy pocos remises y taxis se animaron a salir. Desde el día de ayer hay retenes con efectivos policiales en el microcentro, que no dejan ingresar autos, pero la gente no se manejó caminando.

El microcentro de Salta amaneció vallado y con efectivos policiales. (Facebook)

Otra contradicción se vio en el Cofruthos, la cooperativa de vendedores de frutas y hortalizas de zona sur, que decidió abrir sus puertas de 6 a 13 hasta el 28 de marzo. En consecuencia, el mercado estuvo repleto de personas que iban y venían y enturbiaron el tránsito vial, sin respetar ninguna de las medidas de seguridad como el uso de guantes, barbijos, alcohol, distancia o higiene.

También se supo que muchos de los puesteros fueron obligados a ir, por desición de la presidencia. Por ahora no hay escacez de productos, pero no se sabe qué pasará con el cierre de las fronteras de Jujuy.

El mercado de la aveinda San Martín mostraba la misma imagen, así como también algunos supermercados mayoristas y carnicerías que atendían con colas fuera de los locales. El centro se convirtió en una pesadilla, pues las vallas arriaron los autos por San Martín, Islas Malvinas y Belgrano, pero hubo una gran cantidad de vehículos.

Se vieron muchos salteños paseando, caminando o en bicicleta, y especialmente demasiados adultos mayores. Por ahora, parece ser que muchos salteños todavía no registraron el peligro del virus, especialmente abuelos y abuelas que son el mayor factor de riesgo.