Hace un mes, abrieron una tumba en el cementerio de la ciudad salteña, e hicieron un agujero en el cajón para ver el rostro de la joven fallecida.


El mes pasado, un caso de profanación de tumba causó revuelo en la ciudad salteña de General Güemes. El o los autores del hecho sacaron la reja que guardaba el cajón, lo extrajeron, e hicieron un agujero en donde estaba el rostro de la fallecida, sin dañar el cuerpo, ni extraer objetos de valor.

La comisaria Hilda Urmilla, de la Brigada de Investigaciones Nº7, descartó que el motivo de la profanación haya sido robo o estudio, y a partir de distintas pistas que investigan, consideran que la hipótesis más probable es que el móvil sea de índole pasional.

“Estuve realizando un relevamiento en el cementerio y pude notar cosas que me llevan a pensar que la persona o las personas que hicieron esto no estaban cargadas de odio”, dijo la comisaria.

“No se llevaron nada, no había cosas de mucho valor salvo las rejas, tampoco intentaron llevarse objetos de los nichos contiguos, el que roba aprovecha todo lo que esté a su alcance” agregó la jefa policial.

La hipótesis del mensaje mafioso para la familia de la víctima también fue descartada, según contó Urmilla.

“Había mucho orden alrededor, no se encontraron indicios de un ensañamiento, cuando una persona quiere dejar un mensaje golpea y destruye donde sabe que duele más, nada de eso pudo detectarse, no se pudo visualizar ningún mensaje mafioso, el sector mostraba una situación muy contraria a todo eso”, explicó la comisaria, y agregó que en base a las observaciones, lo más probable es que el motivo haya sido pasional.

“Llegamos a esta conclusión en base a los indicios que presentaba la escena. Una de las primeras cosas que me llamó la atención fue que más allá del cajón roto, estaba todo muy ordenado: los floreros a un costado, la foto de la joven fallecida puesta en un nicho contiguo. Estimo que el cajón se rompió porque cayó al suelo desde cierta altura, seguramente no pudo controlar su peso”.

La comisaria contó que al caer el cajón y romperse la madera, quedó expuesto el recubrimiento de chapa fina. El autor del hecho tomó un objeto contundente y abrió un agujero en la chapa, exponiendo el rostro del cuerpo.

Todo eso me hace suponer que se trata de alguien que no pudo despedirse o no acepta la muerte de la joven. Esa acción encuadraría dentro de los destrozos, considerado un delito leve”, comentó Urmilla.

La familia de la joven, quien falleció a causa de una larga enfermedad, manifestó que no le conocieron novio, pero que una vez, un joven se presentó como tal.

“Tenemos algunas huellas en las que estamos trabajando”, finalizó la jefa policial”, concluyó la comisaria.




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