Una reciente investigación explica por qué los bebés prefieren nacer por la noche o por la madrugada y, casi nunca, en horario de oficina. El estudio, publicado por la revista Plos One, fue realizado en Inglaterra en 2018 y detalla que siete de cada diez partos naturales tiene lugar entre las 18 y las 8 horas. Y, que el horario preferido por los bebés para llegar al mundo es a las 4 de la mañana.

Ante esta información, los científicos aseguran que la razón de esta elección es una “cuestión de evolución”: nuestros antepasados salían a cazar durante el día y se volvían a reunir por las noches, esto le brindaba cierta protección a las mujeres que estaban por dar a luz.

“La experiencia a largo plazo y las diversas investigaciones han revelado que los nacimientos humanos sin intervención obstétrica son más frecuentes en la noche o en las primeras horas de la mañana. Esto puede deberse a nuestra herencia evolutiva. Nuestros antepasados vivían en grupos que estaban activos y dispersos durante el día, y que se reunían para descansar por la noche. Así que un parto nocturno probablemente le brindaba una mayor protección a la madre y al bebé recién nacido”, explica Peter Martin, autor principal del estudio.

El estudio, dirigido por la Universidad de Londres, analizó más de cinco millones de nacimientos en Inglaterra y concluyó en que tanto la hora como el día en que las mujeres dan a luz pueden variar significativamente teniendo en cuenta cómo sea el comienzo del parto y el método elegido para dar a luz. Poco más de la mitad de las mujeres comienzan el trabajo de parto de forma espontánea, el resto lo hace con ayuda de medicamentos (inducción) o va a cesárea.

En esta línea, la investigación reveló que la mayoría de los nacimientos por parto natural se daba entre la 1 y las 7 de la mañana, y que alcanzaba el pico máximo a las 4. Además, descubrió que era más factible que se produjeran durante la semana que los fines de semana y feriados.

Imagen ilustrativa.

Por el contrario, los nacimientos por cesárea programada, se daban entre las 9 de la mañana y las 12 del mediodía. Algo que tiene sentido teniendo en cuenta que, al no ser de urgencia, el horario lo establece el obstetra.

En el caso de los partos inducidos (que representan la quinta parte del total de los nacimientos) tenían más probabilidad de ocurrir a la medianoche de lunes a sábado.

Una curiosidad que también reveló esta investigación es que el 25 de diciembre (día en que se celebra la Navidad) es el día que se desencadenan menos partos.

No es la primera vez que un estudio llega a estas conclusiones. Una investigación realizada en Madrid, publicada en 2014 en el American Journal of Human Biology, reveló que los bebés tienden a nacer a la madrugada pero, además de las razones evolutivas, pusieron el foco en el impacto de la luz.