La humedad y las temperaturas en descenso favorecen la invasión de estos organismos.


Es importante que el jardín afronte el otoño con buena salud, ya que es la etapa en la que más residuos vegetales se producen.

La lluvia es otro factor que favorece la reproducción de los hongos en el jardín, y los más afectados son los rosales.

Sus hojas amarillean y se manchan de negro por un hongo típico de su especie. Prepare un fungicida casero sumergiendo 15 claveles del aire durante 10 días en un balde plástico con 10 litros de agua.

El clavel del aire libera su fungicida natural en el agua para prevenir que en ese medio tan adverso se desarrollen hongos. Esta agua con fungicidas será nuestro mejor aliado: utilícela para rociar hojas, pimpollos de rosal y plantas de la huerta, previniendo la formación de hongos sin contaminar el ambiente.

+ REGIONES

Norte + Atención a las ramas secas

Siempre hay que sacar las ramas secas de los algarrobos y espinillos, ya que en estas se fijan claveles del aire, hormigas y algunos insectos que podrían afectar a la planta. Aproveche ahora que puede identificar las ramas secas (las que no tienen hojas) de las verdes. En unos meses, por efecto del otoño, habrán caído todas las hojas y no podremos diferenciarlas.

Centro + Crisantemos sanos

Por estos días comienza la venta de crisantemos y montoneras en los viveros. Al comprarlos, tenga en cuenta elegir las que posean más pimpollos y verifique que no tengan puntitos anaranjados o negros detrás de sus hojas. De ser así, podrían contener roya, que es un hongo típico de la especie.

Patagonia + ¡Usar el saca yuyos!

Retire las malezas antes de cortar el césped, ya que en estos días de fin de ciclo estas están semillando: al ser cortadas por la máquina, sus semillas se dispersan, y podrían germinar la próxima primavera.

Los lectores consultan

Carlos Belveder, de Tanti, Provincia de Córdoba, envía fotografías de un árbol traído de Brasil hace 10 años. Sus ramas son frágiles, tiene poca tierra y quiere saber qué hacer para mejorar su estado.

Carlos, el árbol en cuestión es nativo del noreste argentino y se llama popularmente Timbó. Su nombre científico es Enterolobium contortisiliquum y tiene la particularidad de crecer en suelos profundos y ricos en materia orgánica, distintos a los de Tanti, que son pedregosos y poco profundos. Al tener esta adversidad, siempre estará en situación de carencia. Le recomiendo incorporar lombricompuesto en proyección a la sombra de su copa para mejorar algo su nutrición. Así la planta podrá adquirir mayor fortaleza.

Maria Silvia Clerici tiene rosetas en el césped de su patio y necesita un producto para controlarlas.

María, las rosetas del césped se matan con un herbicida de contacto, pero al morir liberan entre 50 y 500 semillas cada una, que se dispersan por el jardín y en dos meses plagan el césped. El único método eficaz consiste en buscar un almohadón bien mullido donde apoyar tus rodillas, sacarlas una por una con un saca yuyos que las extraiga con raíz y descartarlas inmediatamente en una bolsa de nylon para evitar que sus semillas caigan nuevamente al césped.

Elvira Bucolo, de Mendoza, tiene un limonero de 2 años que solo ha dado unos 12 limones en dos oportunidades y nunca ha sido podado.

Elvira, es normal que dé poca fruta, ya que durante los tres primeros años la planta coloniza el nuevo ambiente, gastando sus energías solamente en armar una buena masa de raíces y engrosando sus ramas para poder soportar el peso de la fruta. Durante este período es conveniente cortar las ramas altas, dejando solamente tres ramas fuertes, que serán las cargadoras. Así, el limonero logrará tener una copa abierta con buena circulación de aire y sol, elementos indispensables para que pueda ser una planta sana y productiva.





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