Denunciado por acoso sexual y alejado de la pantalla grande por un tiempo, el comediante Louis CK presenta: Sincerely Louis C.K..


Hace unos días me permití un placer culposo. Pagué los ocho dólares que cuesta la entrada virtual a Sincerely, el nuevo show de stand up de Louis CK. Se preguntarán qué tiene de culposo esto, más allá de dejar partir ocho esquivos dólares… Que Louis CK, –considerado como uno de los grandes comediantes de todos los tiempos– se encuentra en la categoría de paria desde que dos compañeras lo denunciaran por masturbarse delante de ellas en la habitación de un hotel, tras un show que compartieron.

Cuando se hizo pública la denuncia, el tipo rondaba el cénit de su carrera, tanto en el sentido creativo como en el económico (acababa de estrenar un magnífico especial en Netflix y tenía a punto una película para Amazon Studios). Pero el tsunami del #metoo se lo llevó puesto. Correctamente coacheado, hizo pública una declaración en la que aseguraba que iba a estar callado un buen tiempo. Pero, cuando ese tiempo terminó, no había tantos que lo quisieran de vuelta.

Así fue como grabó por su cuenta este especial de comedia y lo subió a su página web, donde su todavía numerosa legión de fans puede pagar para verlo otra vez con el micrófono en la mano. A lo largo de una hora exacta de monólogo, va metiendo el dedo en la llaga sobre asuntos que suelen ser tabú (su especialidad de siempre), como la muerte, la sexualidad de nuestras madres, la hipocresía con la que tratamos a los discapacitados y, por supuesto, su afición a la “auto-satisfacción pública”. Me reí mucho, hasta las lágrimas por momentos. Y después me sentí un pelín turbado. Como suele suceder con los placeres prohibidos.





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