Mindfulness: aprender a controlar las emociones

Es más simple decirlo que hacerlo. Pero aprender a controlar la cabeza es clave para la salud física y emocional. Hablé con especialistas en Mindfulness y me enseñaron tips de meditación que nos pueden cambiar la vida.

Mindfulness: aprender a controlar las emociones
Mindfulness

La ansiedad es resultado de la exigencia de querer estar en todo, abarcarlo todo... Y la verdad es que cuando llegás a tu casa, te olvidás de decir: "Bueno, me siento un ratito, me tomo un mate y después veo cómo sigo", me cuenta Lorena Reccia, empleada bancaria, quien durante un tiempo sufrió ataques de pánico como consecuencia de una sumatoria de cosas de su vida, entre ellas la idea de que tenía que ser la mamá perfecta, la mujer perfecta. Hasta que, tal como ella misma recuerda, el cuerpo la "frenó".

Ante los episodios de pánico, su psicoanalista le recomendó un ejercicio: acostarse en su cama, respirar y contar hasta diez, apretando y soltando las manos repetidamente, al tiempo que debía pensar y reconocer cada parte de su cuerpo, de los pies a la cabeza.

"Cuando llegaba a lo último, no se bien por qué, el estado de pánico se había retirado", admite hoy Lorena, y me cuenta que este recurso salvador es una de las muchas herramientas del Mindfulness, una práctica de meditación y relajación, muy de moda en estos tiempos, que nos propone vivir el presente y transitar más livianos el día a día.

El mundo en que vivimos hoy es un perfecto ecosistema para el desarrollo de los trastornos de ansiedad y estrés. La mayoría de las cosas se desenvuelven a tiempos vertiginosos. A un ritmo que hace que las exigencias de cada uno, en lugar de propiciarnos el avance, nos impidan vivir en plenitud.

Algo controversial, claro, porque este caos incluso nos lleva a hacer cosas que no nos convencen o que ni siquiera nos replanteamos, simplemente porque las tenemos automatizadas. Aquí, en medio del ojo del huracán, es que tiene su razón de ser el Mindfulness.

Cuestión científica

Investigadores de la Universidad de Harvard descubrieron en 2011 que la meditación puede cambiar la estructura biológica del cerebro. Esto ayuda a la capacidad de aprendizaje y memoria.

Reordenemos los pensamientos

Nuestra mente viaja constantemente, y es tal vez por eso que rara vez logramos concentrarnos en lo que estamos viviendo en el hoy y ahora. "Mindfulness" significa atención plena, es decir, estar atentos a lo que estamos haciendo, al lugar donde estamos en este momento... Según la psicóloga Analía Vergara, "se considera al Mindfulness como un método valioso que todas las personas pueden cultivar".

El fundador de esta disciplina, el doctor Kabat-Zinn, utilizaba la práctica como un complemento en el tratamiento de sus pacientes pero, sobre todo, hablaba de ella como un remedio para reducir el estrés y la ansiedad. A la distancia, no sabemos de qué tipo de estrés hablaba el doctor, pero sin duda, de un estado que generaba gran malestar.

"La sociedad nos impone este ritmo acelerado, de rapidez, eficiencia y eficacia en una cultura donde todo tiene que ser ya", argumenta Analía. Nunca nada parece alcanzar. Nunca nada es suficiente. Y esto acarrea problemas de orden cognitivo, en la atención y la memoria.

"Saltamos de una actividad a otra como si fuera una especie de zapping, ya sea porque hacemos varias cosas a la vez o porque estamos pensando en muchas cosas", me explica la psicóloga. Y, claro, el cuerpo no da a basto... No llega a responder a lo que la mente y el entorno le exigen. Por eso, muchas personas recurren a algún tipo de actividad que las ayude a serenarse.

Uno de los principales objetivos del Mindfulness es, precisamente, lograr la concentración en el tiempo presente, algo que suena más fácil de lo que en realidad es. Para aprender sobre esto consulté también a Francisco Vanoni, autor del libro Mindfulness en movimiento (Editorial Grijalbo) y codirector del centro Visión Clara, uno de los referentes máximos del Mindfulness en la Argentina.

"Por lo general, las personas que llegan a los programas de Mindfulness están atravesando un momento de desequilibrio. Y la principal causa de este desajuste es que la mente constantemente viaja al pasado y al futuro, sin detenerse en el presente", asegura.

Alimentación consciente

Es una nueva forma de entender el proceso de alimentarse. Nos permite redescubrir el placer de comer y ayuda a generar cambios en nuestros hábitos.

Esta práctica busca traccionar a la persona hacia el ahora. Y una vez que esto se logra –y cada cual descubre que tiene esta capacidad–, se trata de incentivarla para que vea qué hacer con eso que piensa. "El Mindfulness no busca que alguien deje de pensar, sino que ese pensamiento esté al servicio de la vida de la persona, y no la persona al servicio del pensamiento", continúa Francisco. "Buscamos ir al pasado en términos de aprendizaje y comprensión, y viajar al futuro en términos de proyección y posibilidades".

¿Pero cómo se practica esta técnica? Cada instructor y especialista tiene su propia idea, pero casi todos coinciden en que es una actividad que mezcla lo físico y lo cognitivo. Si bien es una práctica de origen oriental, se ha logrado adaptarla a Occidente. Algunos dicen que tiene mucho en común con el yoga, pero tal vez con una guía más explícita... Otros dicen que el yoga es sólo un complemento, que se puede usar o no.

Mente en el deporte

El Mindfulness ayuda a los deportistas a tomar buenas decisiones en milésimas de segundo y, sobre todo, a conectarse y disfrutar del juego.

Les cuento mi experiencia Meditación, consciencia y conocimiento de mí misma. Esas son las palabras que me vienen a la cabeza a la hora de describir lo que sentí personalmente con el Mindfulness. Comencé descargándome en el celu una aplicación que me recomendó Francisco. Me pareció que lo mejor era meditar antes de irme a dormir para sacarme el estrés del día, y así es como lo vengo haciendo.

Debo decir que, desde que empecé, logro dormirme más rápido y mejor, por no hablar de cómo me cambió el humor a la mañana. Mis días transcurren ahora sin tanta ansiedad, y cuando llega la noche vuelvo a encontrarme conmigo misma. Una de las técnicas que más me sirven es hacer de cuenta que mi cabeza es un buscador de Internet, y cada pestaña abierta uno de los temas que me preocupan. Busco ir cerrando cada una hasta que sólo me queda la de meditar...

Concentración

Los problemas de atención afectan a millones de personas en el mundo. La meditación puede ayudar notablemente a encauzar nuestra mirada interior.

Son varias las apps que podemos usar, es cuestión de encontrar la que te resulte más cómoda. Por otro lado, cada vez son más los centros adonde se puede acudir a meditar y los instructores formados en esta especialidad. Además, en Internet existen innumerables videos sobre esta disciplina, que funcionan como una puerta de entrada eficaz y económica para aquellos que buscan practicar desde su casa, la oficina u otro lugar.

El Mindfulness, digamos, es de autogestión. Está bueno guiarse por profesionales e instructores certificados, pero cada uno puede practicar por su cuenta. Como me comenta Francisco, el Mindfulness no es dogmático, no se sigue a ningún gurú. Es una práctica interior que, en realidad, nos conecta con una capacidad innata del ser humano.