Si te identificás con el refrán, puede que no estés procurando al pasto de tu jardín los cuidados necesarios. Te enseñamos algunos trucos para convertirlo en el más lindo del barrio.


Cuando observes que el césped del vecino está más lindo que el tuyo, seguramente sea porque lo corta seguido. Un césped sano y libre de malezas se obtiene, efectivamente, cortándolo todas las semanas. Las malezas vienen de semillas traídas por el viento o por las patas de los pájaros. Nacen, crecen, florecen y semillan. Si cortamos el césped semanalmente, no florecerá la maleza, y si no hay flor no hay semilla: vuelve a florecer, la cortamos nuevamente y termina muriendo de debilidad sin dejar semillas.

La clave, repito, es cortar todas las semanas. Hay excepciones como el diente de león (Taraxacum officinale), que reflorece después de cortarle las flores, o como la roseta (Alternathera pungens), que cada vez que se corta, se disemina más. En ambos casos recomiendo un almohadón mullido para no dañar las rodillas, un saca yuyos o viejo cuchillo, música de Creedence Clearwater y a sacarlos de raíz. No hay otra. Con constancia podrás disfrutar en tres meses de un césped mejor que el de tu vecino.

+ REGIONES

Norte + ¡A desenredar las enredaderas!

Ahora que se reinició el crecimiento primaveral, atá las ramas de enredaderas antes de que se hagan leñosas. Tomalo como norma: revisalas cada 15 días y será muy sencillo tener pérgolas y cercos prolijos siempre.

Centro + Bien al ras

Hacé afilar las cuchillas de la máquina cortadora de césped. Así el corte será más neto y dejará una sensación de prolijidad en el jardín. También se generan buenas cicatrices y evita un desflecado que tarda en sellar y hace perder agua y salud al césped.

Patagonia + Rosales protegidos

Con apenas unos días de calor, los rosales crecerán exuberantes. Verificá que no broten por debajo del injerto: si es así, cortalos de inmediato con unas tijeras de podar, ya que si el brote toma fuerza, matará la planta que tiene injertada arriba.

Los lectores consultan

Luis, de Córdoba Capital, envía fotografías de una planta de hojas grandes en forma de pera que recibió de regalo. Quiere saber su nombre y cómo tratarla.​

Ficus pandurata

​Luis, la planta se denomina científicamente Ficus pandurata, anteriormente llamada Ficus Lyrata. Es una planta que en maceta puede llegar tranquilamente a los 2.5 metros de altura. Requiere buena luminosidad, tierras con buen drenaje y no soporta los cambios bruscos de temperatura, por lo que aconsejo tenerla lejos de las puertas. También se la puede tener en galerías o balcones que no estén muy expuestos a sol directo o a heladas.

Ernesto Díaz, de la ciudad de Villa Allende, Córdoba, necesita saber cómo y cuándo se hace la multiplicación de las Santa Ritas.

Santa Rita Bougainvillea

Ernesto, la Santa Rita Bougainvillea es difícil de multiplicar para un aficionado. De todos modos, es una buena época para intentarlo. Sacá gajos del diámetro de un lápiz que hayan perdido el color verde (que sean de color madera) de la base de una rama de crecimiento horizontal de aproximadamente 8 cm. de largo. Retirá las flores y sus pimpollos. Sacá las hojas de los 6 cm. de la base y enterralos en arena gruesa húmeda, tapándolos con una botella de gaseosa cortada a modo de invernadero. El sustrato deberá estar siempre húmedo. Con suerte, 40 días más tarde habrá enraizado y será una planta nueva.

Graciela, de Mendoza, me cuenta que tiene un jazmín que se ha llenado de una especie de bolitas marrones en el tallo y hojas. ¿Qué hacer?

Jazmín contaminado

Graciela, se trata de una cochinilla, que es llevada a las ramas por la hormiga negra. Lo primero es impedir que sigan subiendo: hacé en el tronco principal un collar de resina de pino. Luego, eliminá la cochinilla mojándola con un pincel embebido en un preparado consistente en 3 cucharadas de ralladura de jabón blanco diluidas en 2 litros de agua. Pintá con esto los tallos y las hojas afectadas en 4 oportunidades, con 7 días de intervalo entre cada tratamiento.

Sergio Leiva cuenta que tiene un viejo limonero que produce gran cantidad de limones, jugosos y aromáticos. Como la planta ya está parcialmente seca, quiere plantar uno nuevo e injertarlo con el viejo para no perder la genética de este último. ¿Sera posible?

Sergio, lamento informarte que, cuando uno injerta una planta enferma, reproduce también la enfermedad, y esa planta nueva moriría al poco tiempo, ya que contendría en su estructura la enfermedad de la madre.





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