Las modelos plus size irrumpieron en el mercado de la moda para luchar contra los paradigmas de belleza, empoderar a las mujeres y dar lugar a la diversidad.


Hasta hace algún tiempo, la moda parecía ser exclusiva para cuerpos que cumplieran con los estándares de belleza establecidos. ¿Quién no ha escuchado el famoso “90-60-90” que se usaba para describir “la figura ideal” de las modelos en los años 90. Pero, afortunadamente, el movimiento body positive comenzó la revolución para terminar con lo impuesto y proponer un ideal que incluya a la diversidad de cuerpos.

Así surgieron las modelos plus size, curvy o de “talla grande”, quienes además de mostrar su cuerpo sin prejuicios llegaron para reclamarle a los diseñadores talles y modelos que le permitan a todas las personas lucir sus prendas.

Es que, además de sufrir bullying en diversos entornos, las mujeres con sobrepeso, aunque también las que calzan más que el promedio, son muy altas o de talla baja, se han enfrentado con un mercado que no tiene talles ni modelos acordes a las tendencias diseñados para ellas.

Mar Tarrés, la actriz que se animó a desafiar los estereotipos de belleza y ganó el concurso “La chica del Verano” (Foto: Instagram)

En la Argentina, existen referentes del movimiento plus size como Mariana Petracca, actriz, comediante y modelo que creó la marca “Cuerpo de mujer”, que promete “talles reales”; Mariana “Mar” Tarrés, modelo salteña radicada en Córdoba que saltó a la fama en 2016 tras consagrarse ganadora del concurso “La chica del verano”, que celebraba el diario La Voz del Interior hasta hace algunos años; Sami Alonso, directora de la agencia Plus Dolls y militante por los derechos de la mujer; Brenda Mato, modelo y activista body positive; Michelle Fuente Steffen, modelo que cobró relevancia en el último mes tras ser elegida por la actriz Eva de Dominici para lucir su nueva colección de trajes de baño.

Mariana Petracca, impulsora de la Ley de talles en la Argentina y creadora de una marca con talles para todos (Foto: Instagram)

“Sí, me costaba encontrar ropa para vestirme y más siendo de un pueblo. A veces me compraba ropa de hombre o ropa de mujeres grandes porque la de mi edad no conseguía, y cuando mi mamá encontraba algún vestido de mi talle tirábamos cohetes más o menos (contó entre risas). Mi abuela era muy buena modista y ella me hacía unos vestidos muy lindos en mi talle”, contó Mar Tarrés en una entrevista con Infobae.

La modelo plus size mendocina Brenda Mato (Foto: Instagram)

El movimiento de los cuerpos en positivo, que promueve menos expectativa, más sinceridad y felicidad, llegó para empoderar a aquellas mujeres que siempre se sintieron fuera de los estereotipos de belleza.

La influencer Sami Alonso, fundadora de Plus Dolls – Model Agency (Foto: Instagram)

Aparejada a esta movida, fueron surgiendo en las redes sociales distintas iniciativas como la de mostrar los rostros sin filtros ni maquillaje, los cuerpos con celulitis o estrías, entre otras cosas. Todo forma parte del mismo mensaje: los cuerpos son imperfectos y no hay que ocultarlos, porque eso genera un ideal poco sano de lo que es bello.

“Este es mi mayor miedo. Una foto mía en bikini sin editar”, contó la artista Demi Lovato hace algunos días en las redes sociales junto a una postal que la mostraba en bikini. “¿Y qué creen? Es celulitis. Ya me cansé de avergonzarme de mi cuerpo, editarlas (sí, las otras fotos en bikini estaban editadas y odié haberlo hecho) para que piensen que soy la belleza ideal de ellos, pero no es para mí. Esto es lo que hay“, finalizó. Su publicación generó una verdadera revolución entre sus seguidores, quienes rápidamente le brindaron su apoyo y le dijeron que era una inspiración para las mujeres.

Además de modelo, Michelle Fuente Steffen es abogada y asesora freelance de agencias y particulares sobre derecho de imagen (Foto: Instagram)

La ley de talles

Según la Ley de Existencia de Talles (Ley 3.330), sancionada en 2009 por la Legislatura porteña, los comercios de indumentaria deben garantizar la existencia de un mínimo de ocho (8) talles correspondientes a las medidas corporales del género y la franja etaria a la que se dediquen, basadas en las Normas IRAM de la serie 75300.​

Sin embargo, según la encuesta 2018 de AnyBody Argentina, que contó con un total de 8565 personas entrevistadas, 8145 mujeres (95%) y 420 varones (5%) de entre 11 y 88 años oriundos de todo el país, en la Ciudad de Buenos Aires el 69% de los participantes manifestó haber tenido problemas para encontrar talle “siempre o frecuentemente”, lo que deja en evidencia que año tras año la tendencia es creciente. Las prendas que presentaron mayor inconveniente con los talles fueron los pantalones y las remeras.

Cuando un cliente no encuentra su talle, el hábito mayoritario termina siendo el abandono del local (foto: Sabine Glaubitz/dpa)

La situación en el interior del país es similar. Las provincias que cuentan con una Ley de Talles son la Provincia de Buenos Aires (Ley 12.665), Entre Ríos (Ley 9.703), Corrientes (Ley 6.003), Chaco (Ley 7.273), Santa Fe (Ley 12.841), Córdoba (Ley 10.302), San Juan (Ley 8.323), Mendoza (Ley 8.579), La Pampa (Ley 2.793), Río Negro (Ley 4.806) y Santa Cruz (Ley 2.922), pero solo en tres distritos -el bonaerense, el santafesino y el rionegrino-, la normativa ya fue reglamentada.

Según revelan los datos de la encuesta de AnyBody Argentina, el problema para encontrar talles en el interior del país es todavía peor que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En Buenos Aires el 66% experimentó inconvenientes para encontrar ropa de su medida “siempre o frecuentemente”; en Córdoba y Santa Fe, el 70%; y en Mendoza, el 72%.





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