Este método sirve para medir el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas. Es gratuito y lo puede hacer cualquier persona de entre 30 y 74 años.


“¿Es su corazón más viejo que usted?”, indaga un artículo del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), de los Estados Unidos. Y, pese a que puede resultar extraño pensar que un órgano que llegó a la vida con nosotros tenga más o menos años, un método de diagnóstico deja en evidencia la importancia de mantenerlo joven.

“Usted tiene 53 años, pero su corazón tiene 75, porque fuma y no tiene la presión arterial bajo control”, explica el texto en relación a “la edad del corazón”.

En esta línea, la doctora Katherine Zeratsky, de la Clínica Mayo de Minnesota, amplía: “La edad del corazón es una manera de comprender el riesgo de sufrir un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular”.

Corazón

Tal como explica el artículo del CDC, el corazón puede ostentar una edad biológica mayor que la cronológica por causas como el tabaquismo, la presión arterial alta, el colesterol alto, la obesidad, la mala alimentación, el sedentarismo y la diabetes. “No importa la edad que tenga, usted puede hacer que su corazón sea más joven al hacer algunos cambios que reduzcan su riesgo”, alienta la publicación.

Según los expertos, conocer “la edad del corazón” permite minimizar los factores de riesgo y tomar medidas para mantenerlo sano. Por ejemplo: dejar de fumar, controlar la presión arterial, mantener un peso y una alimentación saludable, entre otras acciones.

¿Cómo se calcula?​

La edad de tu corazón se puede conocer en función de factores de riesgo relacionados con una enfermedad cardíaca, por ejemplo, edad y antecedentes familiares, calidad de la alimentación, actividad física y tabaquismo. 

Existe una calculadora que permite conocer cuántos años tiene nuestro corazón. Se trata de una herramienta interactiva y gratuita destinada a personas entre 30 y 74 años. Se puede acceder a ella en el sitio web del CDC , la misma está solo disponible en idioma inglés.

Este predictor es una adaptación actualizada de la antigua calculadora surgida del estudio Framingham y estima el riesgo a 10 años.

Corazón

La posibilidad de calcular “la edad del corazón” dejó en evidencia en los Estados Unidos, que uno de cada 2 hombres y 2 de cada 5 mujeres tienen un corazón 5 o más años mayor que su edad real.

¿Cómo cuidar el corazón?

En la Argentina, una de cada tres muertes es de origen cardiovascular y el infarto agudo de miocardio (IAM), con más de 50.000 registros al año, es una de sus presentaciones más agresivas y frecuentes: produce anualmente 15.272 muertes (2011), de las cuales 5.606 corresponden a personas menores de 70 años.

Según las estadísticas, el 90% de los infartos se ocasiona por uno o varios de los siguientes factores de riesgo: tabaquismo, obesidad, Diabetes, sedentarismo, dislipemias e hipertensión arterial. En el caso de los pacientes hipertensos, tienen 4,6 veces más probabilidades de sufrir un infarto agudo de miocardio.

Foto: DPA

¿Por qué es tan importante cuidar nuestro corazón? Porque actúa como una bomba que impulsa la sangre hacia los demás órganos, tejidos y células del organismo. Además, la sangre bombeada por el corazón suministra oxígeno y nutrientes a cada célula y recoge el dióxido de carbono y las sustancias de desecho producidas por esas células, pero si el flujo de sangre al corazón disminuye o se detiene o el ritmo de los latidos se altera, podría peligrar la vida. En este sentido, podemos decir que el corazón es como el motor de un auto: la forma en que se trate determinará cuánto tiempo funcionará y de qué manera.

En esta línea, la Dra. Valeria El Haj, Directora Médica de vittal, explica cómo hacer para mantener el corazón fuerte y sano:

1-Hacer ejercicio

Hacer ejercicio aeróbico (caminatas rápidas, trote o ciclismo) por lo menos tres veces por semana durante 30 minutos es esencial para fortalecer el corazón. Realizar actividad física por períodos cortos que juntos sumen 30 minutos por día es tan beneficiosos para la salud como la práctica continua.

2-Llevar una dieta balanceada

Seguir una alimentación equilibrada puede ayudar a disminuir tres de los principales factores de las enfermedades del corazón: colesterol elevado, hipertensión arterial y exceso de peso. Los hábitos saludables incluyen limitar el consumo diario de sal e incorporar frutas, verduras, cereales, carnes magras y pescado. Se aconseja asimismo reducir el consumo de grasa (especialmente grasa saturada) y colesterol (carnes rojas, grasas, leche entera, quesos elaborados con leche entera, huevos, platos a base de crema y postres que contengan mucha grasa).

Por otra parte, el exceso de colesterol en sangre que se acumula en las paredes de las arterias, es un factor determinante en la aparición de la enfermedad cardiovascular. La prevención es algo tan sencillo como comer de forma saludable, controlar el peso y hacer ejercicio físico. En los casos que así se requiera, se dispone actualmente de una amplia variedad de fármacos que regulan los niveles de colesterol.

3-Consumir alcohol de manera responsable

Excederse de un consumo moderado de alcohol puede ocasionar problemas relacionados con el corazón, tales como presión arterial alta, accidentes cerebrovasculares, latidos irregulares y cardiomiopatía (enfermedad del músculo cardíaco). Las calorías del alcohol a menudo aumentan la grasa corporal, lo cual puede, a su vez, incrementar el riesgo cardiovascular. Es por eso que se recomienda siempre beber de forma moderada.

4-Evitar el estrés

En los momentos de estrés, el corazón se acelera y aumenta la presión arterial. Cuando esto sucede, el corazón necesita más oxígeno. El estrés también puede dañar las arterias debido a una mayor producción de hormonas y a un aumento del flujo sanguíneo durante la respuesta al estrés, empeorando las enfermedades del corazón.

5-Descansar bien

Las personas que no logran conciliar bien el sueño tienen un alto riesgo de sufrir taquicardias. Además, el dormir mal es un círculo vicioso, ya que genera una sensación de ansiedad que puede conducir a hábitos alimenticios poco saludables.

6- Vigilar la tensión arterial

La hipertensión arterial es la elevación, mantenida en el tiempo, de la presión arterial sistólica (que se conoce como la máxima) y/o de la diastólica (conocida como la mínima). Habitualmente no da ningún síntoma pero es importante detectarla y tratarla porque se relaciona con enfermedades cardíacas potencialmente graves como insuficiencia cardíaca y el infarto de miocardio.

Foto: AFP

7- Realizarse un chequeo médico preventivo anual

A partir de los 40 años es recomendable la realización de revisiones médicas de forma exhaustiva y periódica, especialmente en personas con factores de riesgo como son antecedentes familiares de enfermedad cardíaca, hipertensión, colesterol, diabetes, obesidad y tabaquismo.





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