Se entregó a la Justicia un remisero acusado de haber descuartizado a una jubilada de 73 años, que fue encontrada sin vida en el arroyo Saladillo en febrero de 2020.
Se trata de Ricardo Alberto M., quien había sido mencionado por el acusado del crimen, Marcelo Alberto Fernández. La víctima fue María Isabel Ruglio, de 73 años, a quien Fernández cuidaba a cambio de techo y comida.
Fernández está apuntado por la Fiscalía junto a su pareja, Josefa Richarte Carrasco, por haber matado a la mujer, presuntamente tras una discusión que tuvo lugar bajo los efectos del alcohol. Luego habría encargado al remisero desmembrar el cuerpo y hacerlo desaparecer.
A cambio, el chofer le pidió un departamento que la familia de Fernández tenía a la venta. Tras entregarse en forma espontánea en el Centro de Justicia Penal, el remisero quedó detenido y será imputado.
La causa ya tenía a Fernández y a Richarte Carrasco como detenidos, pese a que el primero declaró que su mujer no tuvo nada que ver con el hecho. La Fiscalía sospecha que el crimen se ejecutó con el fin de quedarse con el inmueble de la víctima.
