Después de una jornada que había arrancado a pleno sol y se fue nublando, el panorama para este domingo en Rosario terminó de cambiar. El pronóstico anunció tormentas y lluvias aisladas durante toda la jornada como una suerte de respiro en vísperas de una semana muy calurosa.

La ciudad amaneció mojada por los primeros chaparrones de la madrugada con 16 grados, 95% de humedad y visibilidad algo reducida. Para la tarde se anunció alta probabilidad de precipitaciones, una máxima de 25° y viento fuerte desde el sur. Por la noche se espera una mejora de las condiciones.

Según informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el tiempo en Rosario dará otro giro desde el lunes con un aumento de temperatura importante. Si bien las mínimas previstas prometen mañanas agradables, se vienen tardes agobiantes durante casi toda la semana.

De acuerdo al pronóstico, el pico de calor se registrará el jueves con una máxima de 35 grados y cielo parcialmente nublado. Al día siguiente es probable que se produzcan tormentas aisladas y chaparrones, aunque no refrescará demasiado.

Por otra parte, el río Paraná alcanzó este sábado la menor altura en Rosario en más de un mes con una marca de 0,62 metros. Según los datos del Centro de Informaciones Meteorológicas de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), el nivel bajó 8 centímetros y perforó el piso del 17 de octubre, cuando estuvo en 0,65 m. frente a la ciudad.