Dos policías y dos patovicas continuarán con prisión preventiva como acusados de la muerte de Carlos Orellano, el joven cuyo cadáver fue encontrado en el rio Paraná el 26 de febrero del año pasado tras haber ido a bailar a un boliche de La Fluvial.

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Se trata de los policías Gabriel Nicolossi (38) y Karina Gómez (41) y los empleados de seguridad privada Fabián Maidana (53) y Emiliano López (30), quienes están acusados del delito de “homicidio simple con dolo eventual” de Orellano. La jueza de Cámara de la ciudad de Rosario, Carolina Hernández, confirmó la calificación legal y las prisiones preventivas para los cuatro, al rechazar la apelación de las defensas de los imputados.

Carlos Orellano (23), un joven metalúrgico empleado en la empresa Liliana, fue a la bailar el 23 de febrero de 2020 al boliche “Ming River House”, ubicado en la costanera central de Rosario, con un grupo de amigos. La última vez que lo vieron fue la madrugada del 24 cerca del VIP del local bailable.

Multitudinaria marcha por Bocacha Orellano (@MultisectorialI)

Su familia denunció la desaparición y el cuerpo del joven apareció flotando en el río Paraná la tarde del 26 de febrero, a pocos metros del boliche. La investigación judicial determinó, hasta el momento, que dos policías y dos patovicas estuvieron implicados en el crimen. Los policías, que son pareja y cumplían servicios adicionales la noche de la muerte de Orellano, fueron imputados por homicidio simple con dolo eventual, incumplimiento de sus deberes y falsedad ideológica de instrumento público.

Según el fiscal de primera instancia, Patricio Saldutti, junto a los empleados de seguridad, los policías sacaron a Orellano del boliche mediante el uso de violencia y, una vez contra el muelle de la costanera, lo obligaron a tirarse al río o se cayó. Por esa razón los acusó a los cuatro por homicidio simple con dolo eventual, aunque también imputó a los policías por incumplimiento de sus deberes, atento a que al dar aviso a Prefectura de la presunta caída de Orellano al río, Gómez dijo que escuchó un ruido y le pareció que había saltado una persona al agua.

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De acuerdo a las pruebas exhibidas en el caso, el llamado lo hizo a las 5.36, media hora después de la caída del joven al río Paraná. Además, la pareja de policías que realizaba adicionales hizo insertar en el acta del hecho que habían observado “detrás de las barandas de seguridad (del muelle), lo que a simple vista parece ser una persona acostada sobre el suelo y que en un momento desaparece, como si hubiese caído al agua”.

El fiscal Saldutti los imputó por falsedad ideológica en instrumento público, al entender que mintieron en el acta policial para cubrir su propio accionar. La jueza de Cámara Hernández confirmó hoy la calificación legal por la que los cuatro fueron imputados y las prisiones preventivas dictadas en primera instancia. En la causa también están imputados en libertad otros cuatro policías por falsedad ideológica e incumplimiento de sus deberes, recodaron las fuentes. (Télam)