El Pachuca mexicano, dueño de la mitad del pase, pone trabas. En el Parque son optimistas.


Sigue empantanada la llegada de Sebastián Palacios a Newell’s, y ahora lo que falta es la autorización final del Pachuca, dueño de la mitad de su pase. El equipo mexicano pide dinero o la cesión de algún jugador leproso.

Parece la historia sin fin, y eso que se trata de un préstamo, ni siquiera de una compra. La Lepra había acordado con Independiente el pago de u$s300 mil y la prioridad de compra del pase de Aníbal Moreno (también se habla que estaría incluido el de Jerónimo Caccuabue), algo que parece bastante improbable debido a la delicada situación económica del Rojo.

También había llegado a un acuerdo con el jugador, que tiene un altísimo contrato para lo que es el fútbol argentino. Y el que ahora frena la difícil operatoria es el elenco mexicano, más precisamente su vicepresidente Andrés Fassi. Sucede que este señor es además presidente de Talleres, y tiene un encono personal con el técnico de Newell’s Frank Kudelka.

Pese a la excelente campaña que hizo en el elenco tallarín, Kudelka se fue enemistado con Fassi de la entidad, y según deslizó el representante del jugador, Carlos Granero, al parecer el directivo ahora busca perjudicarlo frenándole la contratación del atacante.

Sin embargo en el Parque todavía mantienen la esperanza de resolver la situación entre miércoles y jueves. Y las opciones que se barajan son que Independiente derive parte de los u$s300 mil a los mexicanos y la Lepra sume algo más, o que Newell’s le ceda a algún juvenil a préstamo.




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