El ministro de Seguridad de la provincia de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, habló este martes tras la detención de dos hermanos de "Dulce" Abregú, supuesto narco rosarino e hizo un balance de su labor al frente de la cartera.

"Fue una gestión muy difícil. Creo que quien venga se va a encontrar con una mejor policía de Santa Fe, con reformas que llevamos adelante, teniendo en cuenta que la seguridad junto a la economía están siempre en agenda" .

Pullaro reconoció que "pasó momento complicados" y que pese a las dificultades en el proceso finalizará su ciclo como corresponde al frente de la cartera. "Es difícil pensar que un ministro de Segudad pueda terminar una gestión", remarcó.

El funcionario señaló se mostró conforme porque "a lo largo del proceso pudimos mostrar resultados". Y dijo que la próxima admnistración tendrá menos camino por recorrer. "Espero que la próxima gestión, ya más ordenada, con más presencia policial, pueda tener mejores resultados de los que tuvimos", dijo.

Por otro lado, el ministro se refirió al arresto de Cristian y Alexis Abregú, ejecutado este martes por la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). "Se detuvieron a unos delincuentes más. Antes fue (Dulce) Abregú, Funes, Ungaro y Alvarado. La idea fue detener las cabecillas de las bandas".

Pullaro destacó que "hay un mensaje muy claro a la ciudad de Rosario. Están todos los delincuentes de primera línea presos". agregó: "Es un golpe fuerte para este grupo criminal, ahora dependerá del servicio federal para custodiarlo y que no operen desde la cárcel".

En ese sentido volvió a poner la mira en la Justicia y reiteró su pedido de cambios en los penales para un mayor control. "Nos dimos cuenta que en Santa Fe no alcanza con detenerlos. Hay que tener cuidados mayores". Y añadió: "Seguimos discutiendo con la Justicia para la cantidad de kilos que pueden ingresar los familiares".

"Nosotros decimos que el sistema penitenciario le da cuatro comidas y no tiene ningún sentido que los famiuliares traigan la cantidad de comida que traen", se quejó.

Por último se detuvo en la cantidad de visitas que reciben que a los reclusos. "Es increíble. Cuando abren las cárceles de la provincia abren a las siete de la mañana y a veces los familiares terminan a la una o dos de la tarde", manifestó. Y agregó: "Hay 1.700 o 1.800 detenidos. Se fijan dos días de visitas y en promedio por día son dos o tres personas".