El Servicio Penitenciario analiza restringir los acercamientos familiares a los reclusos con parientes con discapacidad. 


Luego de la fuga de presos ocurrida la semana pasada en la autopista Rosario-Santa Fe, el Servicio Penitenciario analiza modificar los protocolos de traslado y reducir la cantidad de operativos para remitir a los reclusos a los penales. 

“El Servicio Penitenciario de Santa Fe realiza hoy unos 4 mil traslados por mes. Dos de cada tres presos van a algún lado una vez por mes, proporcionalmente es mucho”, manifestó a Radio 2 el secretario de Coordinación de Gabinete y Articulación con el Poder Judicial, Pablo Cococcioni.

El funcionario señaló que que ese es el número de traslados totales, que van desde los acercamientos familiares hasta los viajes para audiencias. Además, hizo hincapié en que los movimientos son ordenados por distintas autoridades y que muchas veces se genera “un efecto bola de nieve”. En ese sentido indicó que habrá “un proceso serio de revisión”.

Cococcioni sostuvo que hay que “poner reglas más estrictas” y sobre todo unificar criterios. “Vamos a poner en consideración de defensores, fiscales y magistrados un protocolo que sea bastante restrictivo y único para toda la provincia”, contó.

La idea del funcionario es limitar los acercamientos familiares a “casos extremos” y sólo para reclusos que tengan parientes directos con discapacidad.

Vale recordar que nueve presos se fugaron en la autopista Rosario-Santa Fe mientras volvían de realizar una visita familiar. Tres de ellos fueron recapturados y la policía aún busca a los seis restantes.






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