La asesinaron con más de 15 puñaladas y creen que todo fue para quedarse con la bebé que esperaba
Un giro inesperado en la investigación que podría cambiar el rumbo del caso.


La investigación por el crimen de María Camila Potosí registró importantes avances con la detención de cinco personas sospechadas de participar en el asesinato y el hallazgo de restos humanos que, de manera preliminar, corresponderían a su hija, quien fue extraída del vientre de la joven cuando cursaba un embarazo de ocho meses.


Mientras la Justicia avanza con las detenciones, Medicina Legal deberá confirmar la identidad de los restos y determinar la causa de la muerte de la bebé.
La causa dio un giro el 30 de julio, cuando las autoridades capturaron a cinco presuntos implicados y localizaron restos humanos en una zona boscosa de Cali.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, citado por Noticias RCN, la autopsia determinó de manera preliminar que María Camila Potosí murió como consecuencia de múltiples heridas provocadas con un arma blanca. El informe señala que el cuerpo presentaba más de 15 lesiones.
La Fiscalía General de la Nación informó que el hallazgo fue realizado por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), con apoyo de la Policía Nacional. Sin embargo, aclaró que Medicina Legal deberá confirmar oficialmente si los restos encontrados pertenecen a la hija de la víctima y establecer cómo murió.
El caso conmocionó a Colombia desde la desaparición de la joven de 21 años, ocurrida el 16 de julio tras asistir a un control prenatal. Cuatro días más tarde, su cuerpo fue encontrado en Cali, departamento del Valle del Cauca.
Cuando los investigadores localizaron el cadáver, comprobaron que la bebé había sido extraída del vientre. Días después, fuentes policiales confirmaron a El País de Cali el hallazgo del cuerpo de la menor, información que luego fue reforzada por la Fiscalía al comunicar el descubrimiento de restos humanos que, preliminarmente, corresponderían a la hija de María Camila.
El organismo judicial remarcó que solo los análisis científicos permitirán establecer oficialmente la identidad de los restos.

En paralelo, durante operativos realizados en la madrugada del 30 de julio en Cali y el municipio de Andalucía, las autoridades ejecutaron cinco órdenes de captura tras casi diez días de investigación. En los allanamientos secuestraron teléfonos celulares, dispositivos electrónicos y una motocicleta que serán sometidos a pericias.
Entre los detenidos se encuentra Yulieth Angulo, señalada como la mujer que aparece en las cámaras de seguridad trasladando a María Camila en motocicleta antes de su desaparición. Los otros cuatro capturados fueron identificados por los alias Nitson, Edu, Kevin y JJ.
El brigadier general Herbert Benavídez, comandante de la Policía Metropolitana de Santiago de Cali, explicó el alcance del operativo: “En tan solo 10 días de trabajo hoy, 30 de julio, en la madrugada, y luego de esta rigurosa investigación, mediante operativos realizados en la ciudad de Cali y el municipio de Andalucía, Valle del Cauca, logramos la captura de cinco personas, presuntos responsables de la desaparición y homicidio de María Camila, así como la extracción de su bebé”.
Benavídez agregó que los detenidos “serán judicializados por los delitos de secuestro, desaparición forzada, feminicidio agravado y ocultamiento de elemento material probatorio”. También afirmó que varias de esas personas intentaban abandonar el país.
Por su parte, el director de la Policía, general William Rincón, sostuvo que alias Yulieth habría ganado la confianza de la víctima antes de llevarla hasta el corregimiento de La Buitrera, donde se habrían producido los hechos investigados.
Según la reconstrucción realizada hasta el momento, alias Nixon habría coordinado el secuestro el mismo día de la desaparición, mientras que alias Edwin y alias Kevin habrían intervenido en el crimen. En tanto, el 20 de julio, alias Juan José habría trasladado el cuerpo hasta las inmediaciones del río Meléndez, donde finalmente fue encontrado.
La principal hipótesis de la Fiscalía sostiene que Yulieth intentaba convencer a otra persona de que estaba embarazada y esperaba un hijo, un supuesto que habría sido el móvil del crimen. La investigación continúa para esclarecer todos los detalles y determinar si hubo otros involucrados.
Mientras avanzaban los operativos, las autoridades mantenían vigente una recompensa de hasta 200 millones de pesos para quienes aportaran información relevante sobre el caso. Antes del hallazgo de los restos, los rastrillajes se concentraban en el sur de Cali y en las inmediaciones del río Meléndez, además de terminales de transporte, centros comerciales y distintos barrios de la ciudad.
La Alcaldía de Cali también instaló un Puesto de Mando Unificado para coordinar el trabajo conjunto entre la Policía, Defensa Civil, Cruz Roja, Gestión del Riesgo, Casa Matria y diferentes dependencias municipales.
En declaraciones previas citadas por Blu Radio, el alcalde Alejandro Éder había advertido que la investigación apuntaba a una organización integrada por varias personas y no a un único responsable.
“Esto no es un delito que comete una sola persona. Esto tiene que haber una red de personas y estamos trabajando con mucho cuidado para poder dar con todos”, afirmó.
El mandatario también explicó que María Camila y la mujer que la pasó a buscar en motocicleta aparentemente se conocían a través de un programa destinado a madres gestantes, un vínculo que hoy forma parte de las principales líneas investigativas.
La Fiscalía indicó que las pruebas obtenidas durante los allanamientos se sumarán a registros de cámaras de seguridad, interceptaciones telefónicas y otros elementos de prueba para determinar el grado de responsabilidad de cada uno de los detenidos, quienes serán presentados ante un juez de control de garantías.
El caso provocó además una fuerte repercusión política. El representante a la Cámara David Cote escribió en redes sociales: “Rechazamos de manera vehemente el hallazgo sin vida de la bebé de María Camila Potosí, luego del atroz asesinato de su madre. Colombia no puede seguir normalizando el desprecio por la vida”.

Por su parte, la representante a la Cámara Carol Borda sostuvo: “A María Camila Potosí le arrebataron la vida y a la pequeña Alahia la sacaron del vientre de su madre para luego asesinarla. No existe crueldad más grande”.
Finalmente, el presidente electo Abelardo de la Espriella también se pronunció sobre el caso y adelantó que impulsará un endurecimiento de las penas para quienes cometan delitos contra mujeres y niños.