Habían pasado poco más de tres meses de confinamiento por la pandemia de coronavirus, cuando la familia Selva de Monte Cristo decidió cumplir un viejo anhelo: poner un comedor para asistir a personas vulnerables.

Solidaridad Empatía Ayuda social Foto: Marisa Macagno

Así, el matrimonio constituido por Silvina y Silvio, junto a sus siete hijos, se pusieron manos a la obra, y con el apoyo de particulares que cada día suman su donación, pudieron ofrecer un plato de comida a cientos de personas de Monte Cristo.

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Sin ayuda oficial, el trabajo se hace duro: “Lo que más nos angustia es que muchas veces no tenemos nada para cocinar”, comenta Priscila, la hija mayor del matrimonio. Sin embargo, nada los detiene. Con lo que tienen comienzan a preparar, y el milagro se produce a diario: vecinos, amigos y clientes de la familia, se van acercando con algo para ayudar.

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La gente hace colas desde las cinco de la tarde para poder llevar la cena a sus hogares. Y también se entregan medicamentos con receta, ayuda escolar, se atienden a 30 niños con enfermedades crónicas, ropero solidario, y se consiguen distintos elementos para ayudas especiales: “Creo que hoy somos la puerta abierta a tantas familias que tocaron tantas puertas y no se les abrieron”, dice Priscila.

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Con realidades distintas cada día y pese a cada adversidad, la familia se apoya y se motiva para seguir en el camino iniciado. “No es fácil. Lo que más nos quita el sueño es conseguir la carne y la verdura. La Municipalidad de Monte Cristo nos ayuda con tres mil pesos por mes para comprar carne”.

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En los primeros cinco meses, Cacerola de Empatía entregó casi 44 mil raciones de comida y actualmente son 342 porciones las que se entregan cada noche, asistiendo a unas 136 familias.

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Pero ahora es el comedor el que necesita de la ayuda de todos ya que no cuentan con heladera y por las altas temperaturas, dos noches no pudieron hacer la comida porque se les echó a perder la carne. “Es una necesidad real, necesitamos una heladera o un freezer pequeño y no contamos con el dinero para poder comprarlo”, lamenta la joven, sin perder la esperanza de que alguien pueda colaborar con lo que tanto necesitan.

Para ayudar a Cacerola de Empatía, se pueden comunicar a los teléfonos 351 - 2432840 / 16190838

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