El Frigorífico Río Cuarto, propiedad desde hace dos años de la empresa Frigorífico Coronel Moldes, comienza a mirar al Viejo Continente. La gestión se hizo ante la Unión Europea, a partir de inversiones y adecuaciones; y gracias a la aprobación del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).

La estrategia inicial era comenzar a exportar carne a China. Sin embargo, la pandemia mantiene demorada desde hace más de un año la habilitación de sus instalaciones, pero la idea de vender al exterior no podía postergarse.

Ahora sólo resta la oficialización del nombre del frigorífico en la lista definitiva de establecimientos argentinos aprobados por el bloque europeo, que sería durante el transcurso de los próximos días. “Tener abierto el establecimiento a la UE nos ubica dentro de una categoría de frigoríficos con grandes posibilidades de seguir abriendo nuevos destinos”, reconoció a La Voz Clodomiro Carranza, presidente de la empresa.

Con la autorización, la planta va a poder embarcar volumen dentro de la cuota Hilton –la de mayor cotización–, integrada por cortes enfriados de alta calidad con tratamiento arancelario diferencial, extra Hilton (con un arancel mayor) y de la cuota 481, que cortes de animales terminados en feedlots.

De esta manera se convertirá en el segundo frigorífico habilitado en la provincia para comercializar la cuota Hilton; el otro es Frigorífico Río Segundo, que tiene habilitadas sus plantas de Logros y Vare.

Más clientes

Si bien Europa es el destino que paga el mayor precio por la carne exportada –la Hilton tiene un valor de 11 mil dólares la tonelada y en baja–, sus características lo convierten en un mercado acotado. Dentro de la cuota Hilton compran sólo siete cortes: bife angosto, cuadril, lomo, nalga de adentro, nalga de afuera (conformado por cuadrada y peceto), bola de lomo y bife ancho. Cada frigorífico tiene un cupo asignado.

Para que la exportación a la Unión Europea sea un negocio normal, tenemos que tener otros destinos que absorban el resto de la media res que va a exportación, que es un animal más pesado y que se dificulta su colocación en el mercado interno”, admitió el empresario.

Es por ello que, una vez cumplimentada la formalidad con Europa, el frigorífico va a solicitar la habilitación para Chile, un mercado que le va a permitir integrar los cortes del cuarto trasero de la res que consumen los europeos con los del cuarto delantero (cogote, aguja, bife ancho, carnaza de paleta, chingolo, marucha, brazuelo, asado, pecho y falda) que demanda el país transandino.

“Con la Unión Europea, China y Chile lograríamos un negocio más integrado en la exportación”, asegura Carranza, quien también revela que la empresa tiene bajo análisis la incorporación de la faena kosher, para la exportación de carne a partir de las prescripciones religiosas del judaísmo.