En la madrugada de hoy, poco después de que comenzaran las restricciones sanitarias en la provincia de Chaco ante la pandemia de Coronavirus, un patrullero de la policía de Sáenz Peña fue apedreado cuando éste se dirigía a detener una fiesta clandestina.

Según un comunicado de la policía, los oficiales se dirigían a intervenir un evento ilegal en la calle 47, entre 18 y 20 del barrio Santa Mónica, cuando fueron emboscados por 15 personas que les lanzaron “trozos de ladrillos y proyectiles con gomeras”.

Relataron así que los asaltantes se escabulleron en terrenos baldíos donde abundaban pastizales altos. Al salir los agentes del vehículo, los atacantes se escaparon en varias direcciones, aunque principalmente hacia el barrio 100 Viviendas.

Aseguraron que nadie salió herido o lesionado. Sin embargo, el patrullero resultó dañado en la parte derecha y en el parabrisas, el cual terminó resquebrajado.

En la provincia de Chaco, más allá de las nuevas restricciones, las reuniones a puertas cerradas son ilegales por decreto desde hace más de un mes ante la llegada de la segunda ola de COVID-19. De ser violada esta normativa, el Gobierno puede cortar servicios públicos como agua y luz a los inmuebles infractores, cuyos dueños deberán pagar una multa para restaurar dichos servicios.