La organización ambiental culpa a la deforestación por las inundaciones en el litoral.


Activistas de Greenpeace frenaron el jueves pasado el avance de una topadora mientras realizaba tareas de desmonte a 50 kilómetros de la ciudad de Castelli. La ONG, además, vinculó la tala indiscriminada con las intensas lluvias  en la región durante la última semana, ya que la falta de montes no absorbe el agua y termina discurriendo hacia las ciudades cercanas

Greenpeace inmovilizó una topadora que estaba desmantelando bosques de 500 hectáreas en un área protegida por la Ley de Bosques. La organización recorrió zonas afectadas por las inundaciones y documentó los impactos del desmonte en El Impenetrable chaqueño.

Las inundaciones cada vez más frecuentes que azotan a la región norte y litoral del país cada verano son una consecuencia directa de la destrucción de bosques nativos y del impacto del cambio climático”, explicó Noemí Cruz, coordinadora de la campaña de Bosques de Greenpeace.

Cruz señaló que “los bosques, nuestra esponja natural”. Al ser destruidos en pos de la industria agropecuaria y ganadera, “tenemos que entender que menos bosques es sinónimo de más inundaciones“, expresó.

De acuerdo con el Instituto de Tecnología Agropecuaria, una hectárea con bosque chaqueño absorbe en una hora 300 milímetros de agua, mientras que una con pasturas 100 milímetros, y una con soja tan sólo 30 milímetros. En los últimos 30 años, el país deforestó 8.000.000 de hectáreas de bosques nativos. En general, la tala se concentra un 80% en la zona norte, Santiago del Estero, Salta, Chaco y Formosa.

Actualmente, al menos 3.000 personas fueron evacuadas en Chaco debido a los 526 milímetros de lluvias que cayeron durante este mes, la cifra se convirtió en el récord de los últimos 65 años.






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