El reconocido luchador chubutense, desde un campo familiar en Larralde, donde sobrelleva la cuarentena, contó de qué modo afronta este aislamiento junto a su familia, trabajando y entrenando, pensando en lo que viene.


Luciano del Río es sin dudas, otro de los grandes referentes del deporte de la provincia. Nacido en Puerto Pirámides hace 28 años, “Chiquito” comenzó a destacarse desde muy joven en los Juegos Evita, en la disciplina de lanzamiento de bala y disco. Llegó a representar a Chubut en Juegos de la Patagonia y de la Araucanía. Pero más adelante, su camino lo llevó a la Lucha Olímpica, disciplina en la cual llegó a destacarse a nivel nacional e internacional.

Chiquito del Río

Con años dentro de la Selección Nacional, ya tuvo la oportunidad de representar al país en varias oportunidades y entre sus logros más destacados están la medalla de oro en el Sudamericano 2016, la del plata del Sudamericano del año 2015, las dos medallas de bronce en los Campeonatos Panamericanos (2015 y 2016) y en los Juegos Odesur (2018).

Chiquito del Río

El deportista tras su última participación (en el Panamericano de Canadá), regresó a la provincia y se fue a su campo familiar, en cercanías a Playa Larralde, en la Península Valdez. Allí, se puede decir que lleva una vida un poco más activa que el resto de los deportistas de elite.

Chiquito del Río

La estamos sobrellevando muy bien la cuarentena. Desde que llegue de Canadá hace casi dos meses, estoy en el campo en la zona de Larralde, Península Valdez. Estoy junto con la familia, lo cual es muy importante para mí. Fui papá hace poco y estoy disfrutando mucho de mi hijo”, destacó el luchador en el inicio de la charla. Explicó que vivir en el campo “está bueno porque tenemos muchas cosas para hacer y no es el encierro que uno puede tener en la ciudad. Vamos a sacar pulpos, mariscos, vamos a pescar, además de las tareas que tocan hacer en el campo”.

Chiquito del Río

En cuanto a la actividad física que realiza, indicó que “trato de mantenerme activo siempre. Al principio me armé unas barras caseras e hice unas mancuernas con hormigón, que ponía dentro de unos baldes. Después, Ariel Lazzari (profesor de Puerto Pirámides que hizo incursionar a Luciano en los Evita), me prestó una barra olímpica con unos discos, para poder hacer mis entrenamientos en la parte de fuerza. Eso fue un golazo. Mi hermana está empezando a hacer actividad física, asique me acompaña y entre los dos hacemos bicicleta todos los días, un poco de pesas, caminatas y un poco también de trabajo de campo, como sacar leña, que me viene bien para el entrenamiento”. Y añadió en el mismo sentido que “el estar activo me mantiene mentalizado y motivado. Además el cuerpo también lo pide, porque después de tanto entrenar, parar tanto tiempo es imposible porque el cuerpo te pide hacer algo. Ahora toca esperar a que pase todo esto y mientras tanto, mantenerme activo y en forma”.




Comentarios