El puntaltense Andrés Salinas es el primer egresado como profesor de Educación Física “no vidente” del país. En una entrevista con Punta Alta Visión, “Pachi” contó su experiencia y la importancia del apoyo familiar para haber logrado algo inédito en Argentina.

“Esto no tiene precedentes, soy el primer profesor de Educación Física del país. Estoy muy feliz por este logro”, dijo el flamante profesor.

“Pachi” es el protagonista central de una historia de esfuerzo y perseverancia con final feliz. Comenzó a estudiar la carrera en 2016, pero en el tercer año la vida le tenía preparado un golpe que pudo ser letal para su sueño, pudo. Pero no fue. “Terminando el año tuve un accidente automovilístico, tuve que quedar internado. Cuando salí en 2019 retomé la carrera, pero para una situación con la mía no había antecedentes”, contó.

Fue ahí cuando hubo que repensar la situación y resolver cómo continuaría el plan de estudios, las clases, las prácticas y adaptarse al nuevo escenario. Andrés encontró en el Instituto Superior de Estudios Especializados (ISEE) de Punta Alta la contención académica y humana para seguir su camino.

“Hicieron un trabajo increíble. En ese momento Celia Bianchinotti y el “Turco” Daniel Oviedo hicieron un trabajo magnífico”, destacó.

Con título en mano el “profe” dice: “Tengo muchas ganas de trabajar, de hecho ya lo hice. Soy entrenador personal, algo que es muy cómodo porque me permite tener un trato individual, pero esto no quita que pueda hacerlo en el patio”.

La pandemia por COVID 19 coincidió con las prácticas de final de carrera, las que este puntaltense debió hacer de manera virtual. “Fue una locura hacerlas con la ceguera, fueron niños de jardín con los que nos divertimos mucho”.

Este cambio en la percepción del mundo lleva a que otros sentidos se potencien. “Al cortarse el canal de comunicación desde la visión, es el oído el que me ubica en tiempo y espacio”, relató Pachi.

El camino para el “profe” puntaltense aún puede tener buenas noticias. La visión podría volver a través de un tratamiento de células madre. “La comunidad de Punta Alta está al tanto de todo esto porque ha colaborado con rifas o premios para sortear que donaron los comerciantes o emprendedores locales. Seguramente el tratamiento comenzará próximamente”.