Los quesos misioneros se diferencian en su calidad y producción buscando un lugar entre los consumidores, además del valor agregado que aportan a la cadena productiva lechera. Ante las grandes marcas del país, sobre todo de la Pampa Húmeda se caracterizan porque la leche de la zona se utiliza sin agregados en su elaboración y con la garantía de una producción más orgánica.

La producción anual es de 804.000 kilos de quesos variados que elaboran 11 establecimientos instalados en las 3 cuencas lecheras de la provincia. Las variedades de quesos elaboradas en las chacras son el cremoso, tybo en barra, muzzarella, sardo y Holanda, entre loas más habituales para el consumo. Otros derivados de la misma industria, son ricota, yogur y dulce de leche.

Su diferencia con los elaborados en Santa Fe o Córdoba reside en la composición de la leche de la zona. La misma contiene un porcentaje de grasa total más elevado que el de las leches de otras partes del país, lo cual brinda sabores y texturas diferentes, resaltando cualidades organolépticas extraordinarias, informó el Ministerio del Agro misionero.

A pesar del crecimiento, la industrialización del queso misionero no perdió su valor artesanal, sobre todo con su modelo cooperativo y su comercialización mayoritaria en el mercado provincial, con mejores precios que los quesos llegados de otros puntos del país.

Su elaboración, si bien tomó un curso industrial, mantuvo lo artesanal sin usar aditivos ni agregados químicos. Actualmente los quesos de Misiones son una fuente proteica de alto valor biológico, que aporta calcio y vitaminas A, D y del grupo B.

Otras características de los quesos misioneros son su buena apariencia en cuanto a forma, corteza y superficie. Además, en lo que respecta a la masa interna, todos los quesos presentan buena elasticidad y uniformidad en el color.