Se aventuró a una reserva a cazar. No volvió. Su hermano lo halló muerto. Antes, mató a la yarará de un escopetazo. 


Una serpiente cascabel terminó con la vida de Gabriel Damián Gómez de 24 años quien salió de caza y pesca el fin de semana pasado al Valle del Cuña Pirú, en Aristóbulo del Valle.

Ramón, hermano de Gabriel, buscó al chico en el bosque del Cuña Pirú porque no regresaba a su casa desde el sábado pasado. Y lo encontró. Pero muerto, a causa de la mordedura letal de una serpiente cascabel.

El hecho se conoció en la tarde de de este martes, Ramón encontró a su hermano en el valle del Cuñá Pirú. Cerca de su cadáver su escopeta calibre 36 con sus cartuchos. Y una vaina servida.

Y, a unos metros de allí, a una serpiente de cascabel de un metro de envergadura, a la que Gabriel habría alcanzado a matar de un escopetazo, antes de morir.

La zona donde Ramón halló a su hermano Gabriel es de muy difícil acceso, a unos 12 kilómetros del casco urbano de Aristóbulo del Valle en el centro de Misiones. 

Hubo un arduo trabajo pericial y de relevamiento por parte de la Unidad Regional XI. Además de los cartuchos mencionados, la Policía Científica incautó una vaina servida, correspondiente a la escopeta, cerca de la víbora.

Por disposición del Juzgado de Instrucción 1 de Oberá, a cargo de Francisco Aguirre, la policía preservó la escena de la muerte de Gabriel Es que había escasa visibilidad y el lugar es de dificil acceso.

En las primeras horas de este miércoles, el cuerpo de Gabriel Damián Gómez fue trasladado al hospital de la zona para ser examinado. Este complejo, operativo policial finalizó a las 16:30 del miércoles.

De acuerdo al examen médico preliminar, el cuerpo de Gabriel Gómez no presentaba signos de violencia corporal, aunque sí dos marcas de mordedura en su pierna derecha, compatibles con la de una serpiente.

Se dictaminó que el deceso se produjo por paro cardiorrespiratorio. La Justicia dispuso la entrega del cuerpo del joven a su familia.




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