Le disparó a su marido en la cabeza y mandó una foto del cadáver a su hijo: la decisión de la Justicia
La acusada continuará con prisión preventiva tras el impactante crimen ocurrido en una localidad de Chubut.


Una mujer quedó acusada de asesinar de un disparo en la cabeza a su pareja en la localidad de Tecka, en un caso que conmociona a la provincia de Chubut. Según la investigación, tras el crimen le tomó una foto al cuerpo de la víctima y se la envió a uno de sus hijos.


De acuerdo con la reconstrucción del hecho, el hombre habría llegado a la vivienda en estado de ebriedad y, en medio de una discusión, la mujer le disparó. Minutos después, mandó la impactante imagen del cadáver por mensaje, un dato que fue clave para que la Justicia decidiera negarle la excarcelación.
En las últimas horas se llevó adelante en Esquel una audiencia clave en la que se resolvió la prisión preventiva de la mujer acusada del crimen. La defensa buscó revertir la medida, pero la jueza rechazó el pedido al considerar que la actitud que tuvo la imputada tras el asesinato podría afectar el avance de la investigación.
Además, la magistrada sostuvo que existe riesgo de influencia sobre los testigos, debido a que el hecho ocurrió en una pequeña comunidad donde los lazos familiares y sociales entre los habitantes son muy cercanos.
El fiscal Fidel González y el funcionario de Fiscalía Julián Forti solicitaron que la acusada siga detenida bajo prisión preventiva, medida que cumple desde hace un mes, cuando ocurrió el crimen. Durante la audiencia, detallaron los avances de la investigación, aunque remarcaron que todavía restan realizar distintas pruebas y tomar testimonios clave.
Además, los representantes del Ministerio Público destacaron que la gravedad del caso justifica que la mujer continúe privada de su libertad. La imputada está acusada por homicidio agravado por el vínculo, un delito que contempla la pena de prisión perpetua.
Durante la audiencia, los investigadores revelaron antecedentes de violencia y conflictos dentro de la relación que, según sostienen, reflejan el comportamiento agresivo de la acusada. De acuerdo con declaraciones de personas cercanas a la pareja, la mujer ya habría protagonizado episodios violentos contra la víctima en otras oportunidades.
Además, se conoció que días antes del crimen ambos habían mantenido una fuerte discusión por una presunta infidelidad. En ese contexto, ella lo habría amenazado con un cuchillo e incluso intentado romper una puerta utilizando un hacha.
Por su parte, la defensa solicitó que la imputada recuperara la libertad o, en su defecto, accediera al arresto domiciliario. Entre los argumentos, señalaron que su detención dejó a la familia sin ingresos económicos y remarcaron que trabajó durante más de 20 años en un hospital rural, además de tener fuerte arraigo en la comunidad.

Sin embargo, la jueza rechazó ambos planteos al considerar que existen pruebas suficientes para sostener la sospecha sobre su participación en el crimen y que todavía persisten riesgos procesales. Si bien tomó en cuenta el planteo defensivo vinculado a una perspectiva de género, entendió que hasta el momento no hay elementos objetivos que permitan acreditar una situación de legítima defensa.