"Todavía tengo el balín en la cara": habló la joven baleada en Plaza España de Córdoba
Milagros, de 23 años, relató el dramático momento del ataque ocurrido en barrio Nueva Córdoba y confirmó que el proyectil sigue alojado en su mandíbula.


Un grave episodio de violencia urbana conmocionó a los vecinos de Nueva Córdoba el pasado viernes por la madrugada. Milagros, una joven de 23 años oriunda de barrio Comercial, recibió un disparo de aire comprimido cuando estaba cerca de Plaza España de Córdoba. El ataque se produjo desde un balcón ubicado en un cuarto piso de la calle Chacabuco al 1000.

La víctima transitaba un sector de alta concurrencia, frente a un local de comidas rápidas donde se estacionan motocicletas. Alrededor de la 1.20, mientras se retiraba del lugar, sintió un impacto repentino en su rostro. En ese momento, no comprendió que se trataba de un proyectil de plomo.

"Yo me estaba poniendo el casco y sentí un golpe en la cara; para mí había sido una piedra", relató Milagros sobre el instante del ataque, en diálogo con La Voz. Al notar que comenzaba a salir mucha sangre, buscó refugio en su lugar de trabajo, una cafetería cercana, para higienizarse. En ese primer momento, el dolor no fue inmediato, sino que apareció con intensidad minutos más tarde.

La joven recordó que, a pesar de la hora, había movimiento de personas en la zona. "Había mucha gente, podría haber sido cualquiera", reflexionó Milagros. Ya con el impacto, se dirigió a un efectivo policial, quien le indicó que ya estaban notificados de incidentes similares en el sector.
Con una noche de dolor insoportable, Milagros llegó hasta el Hospital Misericordia el viernes por la mañana. Los estudios radiográficos confirmaron que el balín calibre 5.5 permanece dentro de su cuerpo. "A esa mañana me dolía toda la cara; cada vez que hablaba sentía que se me acalambraba la mandíbula", detalló la joven.

Actualmente, Milagros se encuentra con licencia laboral, ya que su tarea en una cafetería y heladería le demanda realizar esfuerzos que, ahora, no puede afrontar. Los médicos aguardan que la zona se deshinche para determinar si es posible extraer el proyectil de forma segura. "Mañana tengo turno y me van a decir qué va a pasar", señaló con incertidumbre.
La investigación policial, impulsada también por la denuncia de otra víctima que recibió un disparo en el omóplato, permitió identificar el origen de los disparos. Los efectivos ingresaron a un departamento en Chacabuco al 1000 con la autorización de seguridad del edificio. Allí detuvieron a dos hombres de 27 años, identificados como Franco Alessio y Ramiro Montes.


Los sospechosos, estudiantes de abogacía y arquitectura, habrían confesado la autoría de los disparos realizados por "diversión". Durante el operativo, la policía secuestró un rifle de aire comprimido calibre 5.5. Milagros, junto a su familia, ya evalúa iniciar acciones legales contra los agresores por la gravedad de un acto que "podría haber sido mucho más trágico".