En épocas de verano es frecuente sentirse cansados y con fatiga, muchas veces se piensa que estos síntomas se deben a las condiciones climáticas. Ante estas situaciones es importante tener en cuenta los alimentos y las bebidas que consumimos.

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Para comenzar este informe, fue preciso reflexionar sobre: los hábitos de alimentación, el tiempo que se destina a la actividad física y la hidratación. Para comprender mejor estas circunstancias desde Vía Pérez entrevistamos a Cintia Pascual Licenciada en Nutrición de la ciudad de Pérez, (matricula N°927) explica que en estos meses donde sube la temperatura, es muy importante “respetar las cuatro comidas y comer alimentos variados sobre todo los alimentos frescos, incluir las frutas y las verduras. Tratar de no hacer comidas pesadas o muy elaboradas, si hacemos un guiso en pleno verano lógicamente que el cuerpo va a transpirar y va a tener mayor gasto calórico. Esto no es lo ideal”.

En relación con la hidratación, es fundamental consumir agua, no se debe remplazar ni hacer abuso de las bebidas alcohólicas y las gaseosas o las agua saborizadas, ya que contienen un alto porcentaje en azúcar. “Si vivimos con una persona adulta no esperar a que tenga sed. Porque la sed es el primer mecanismo de deshidratación del cuerpo. Tratar de ir ofreciéndole agua durante todo el día y provechar las frutas de estación como el melón, la sandía, la ciruela, el durazno, para que complemente la hidratación”.

Pascual hace hincapié que “la alimentación y la hidratación de los niños se aprende desde casa” los hábitos de consumo los aprende con los adultos que los acompañan durante todo el día. “Si al niño le ofreces gaseosa o jugo no va a tomar agua”. Es por esto, que la Licenciada en Nutrición, recomienda además siempre tener “la frutera arriba la mesa, y en cualquier horario ofrecer una fruta al niño o hacerle una ensalada de frutas, y al principio no esperar que coma toda la porción, sino ir de a poco incorporándolo en la merienda, por ejemplo”.

Entre un 20 y un 35 por ciento de niños comen frutas y verduras una vez por dia, imagen ilustrativa (web).

Por otro lado, hay que recordar que desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan realizar actividad física durante 60 minutos en el día, para mejorar las funciones cardiorrespiratorias, musculares y la salud ósea. Esto se aplica tanto para los niños, jóvenes y adultos, las actividades pueden ser desde: deportes, desplazamientos, actividades recreativas, educación física o ejercicios programados.

Ser consientes en la alimentación y evitar los alimentos ultra procesados

El pasado mes de enero se conoció el informe Panorama de Seguridad Alimentaria y Nutricional elaborado por la Organización Mundial de la Salud, que ubica a la Argentina primera en el ranking regional de obesidad. Según ese informe, el 9,9% de los niños menores de cinco años padecen el problema. En relación a estas publicaciones Pascual apunta también, al consumo excesivo de estos productos. “Hay que ser conscientes que convivimos hace muchos años con los ultras procesados, muchos no tienen tiempo de cocinar o les parece más fácil y rápido. Entonces volver a cocinar a mucha gente le cuesta más. Estoy segura que casi el 90% de las personas, no saben qué es lo que contiene cada producto y qué les ofrecen a sus hijos”.

Es importante conocer que hay detrás de los productos ultra procesados.

En este mismo sentido de alerta, viene trabajando de manera activa la periodista Soledad Barruti ya que en sus investigaciones reveló el mundo oculto de la alimentación y el proceso de fabricación de los alimentos que se encuentra en las góndolas de los supermercados. Su arduo trabajo periodístico se ve reflejado en sus dos libros: Malcomidos. Cómo la industria argentina nos está matando (Planeta, 2015) y Mala leche. El supermercado como emboscada. Por qué la comida ultraprocesada nos enferma desde chicos (Planeta, 2018).

En relación a esta problemática social de salud pública, también se refirió la Nutricionista Pascual y añadió la falta de educación alimentaria en todos los niveles e instituciones de la sociedad. “yo creo que para dejar de consumir los ultras procesados y saber bien lo que consumimos, hay que darle mayor importancia al papel del nutricionista, no se trata solo del trabajo en el consultorio, sino también en educar a las personas y enseñarles, como manejar los alimentos, que cocinar, cuales son las mejores combinaciones, porque muchos no saben y siempre terminan cocinando lo mismo”.