La bajante del río Paraná no da tregua y la situación está lejos de mejorar según indicó el director de Hidráulica de Entre Ríos, Cristian Gietz. “Durante julio las condiciones van a desmejorar bastante”, señaló.

Este martes el hidrómetro local marcó -11 centímetros, sólo uno por encima de lo registrado hace 15 días que “fue el mínimo en estos dos años de sequía que tenemos”, dijo a ElOnceTv y agregó que “la situación se monitorea constantemente, sobre todo por las tomas de agua. Hay que ver cómo evolucionan las lluvias en la alta cuenta y ver qué pasa más adelante”.

Inconvenientes en las toma de agua

“Las tomas de agua con más problemas son las de Paraná, Santa Elena y Victoria. Hay un trabajo conjunto entre Provincia y Nación que ha salido con un aporte extraordinario para la re adecuación de las tomas de agua. Asimismo, la provincia viene realizando obras para hacer frente a esta contingencia”, señaló Gietz.

Respecto al panorama que viene por delante, el funcionario indicó que “Esta bajante es parecida a la de 1944. Si se reproduce lo de aquel momento el mínimo ocurriría entre septiembre y noviembre. Por entonces se llegó a -1,40. Si llegan a producirse lluvias de manera sostenida, con la primavera, el sistema no reaccionará inmediatamente, sino que demorará unos meses”.

“A fin de julio llegaría a -60 centímetros y para octubre estaríamos en -1,40 si ocurre este panorama previsto”, dijo y subrayó que “debemos cuidar el agua, porque la cuestión es que no hay agua. El año pasado el sistema gastó todas sus reservas, ya que los embalses río arriba están un 40 por ciento más bajos que en 2020, por lo que la situación es complicada”.