Una docente que vive en el barrio Schuster de Oberá, dejó su auto estacionado frente a su casa y le robaron todas las ruedas. Su Fiat Uno amaneció sobre ladrillos y pedazos de hormigón. Romina Q. constató que desconocidos se llevaron las cuatro ruedas de su coche, además de la cubierta del auto y la batería.

El hecho se registró a una cuadra de la Seccional Cuarta, en plena zona residencial, aunque ningún vecino escuchó nada fuera de lo normal durante la madrugada. Los delincuentes contaron con herramientas para aflojar las llantas y apoyaron el auto sobre ladrillos. Asimismo, por las características del caso se presume que contaban con un vehículo de apoyo.

"Ayer a primera hora una vecina que sale a caminar me golpeó la puerta y me preguntó si vi mi auto. Cuando salí y lo vi, casi me muero. Para colmo hace tres meses que compré las gomas", lamentó la damnificada. Según precisó, siempre guarda el coche en el patio de su casa, pero el lunes a última hora de la tarde cortaron el césped y luego se olvidó de entrar el rodado, por lo que quedó en la calle.

"Como hacía calor, todos los vecinos usan aire acondicionado o ventilar y no se escuchan tanto los ruidos. Aparte, enfrente hay unos departamentos donde viven haciendo juntadas y escuchando música de madrugada; entonces por eso, algún vecino por ahí escuchó algo pero no dio importancia", detalló.