El monóxido de carbono es esa amenaza letal y silenciosa que entra en acción cada vez que se aproxima el invierno y llegan las temperaturas bajas. Los peligros de calefaccionarse con elementos que no cuentan con las medidas de seguridad correspondientes y sin mantener los ambientes correctamente ventilados suelen cobrarse decenas de vidas en trágicos episodios (en el peor de los casos). A raíz de este “enemigo silencioso”, un hombre de 81 años y su hija de 49 se encuentran internados en grave estado en el Hospital Lagomaggiore, tras intoxicarse con el monóxido de carbono expedido por una salamandra con la que se calefaccionaban.

Las víctimas viven en el barrio Andino, de la Ciudad de Mendoza, y cerca de las 4 de este sábado ingresaron varios llamados al 911 en los que varios vecinos de J.G. (81) y su hija, M.N. (49) daban aviso a la Policía de que padre e hija se habrían intoxicado con el monóxido de carbono de una estufa.

Un hombre de 81 años y su hija están graves tras intoxicarse con el monóxido de una salamandra. Foto: Imagen Ilustrativa.

Cuando los efectivos policiales llegaron al lugar, ingresaron por sus medios a la casa y encontraron al hombre y a la mujer tendidos, inconscientes. Ambos fueron derivados al Lagomaggiore, donde quedaron internados en la terapia intensiva y con pronóstico reservado por intoxicación con monóxido de carbono.

Una salamandra, el causante

Fue la esposa del hombre y madre de la mujer quien los encontró desvanecidos y, de inmediato, solicitó ayuda a los vecinos.

De acuerdo a las averiguaciones que realizaron los efectivos intervinientes, padre e hija estaban en el interior de la vivienda calefaccionándose con una salamandra hasta que se quedaron dormidos. En ese momento, la salamandra se habría apagado y comenzó a emanar el monóxido de carbono que derivó en la intoxicación.

Un hombre de 81 años y su hija están graves tras intoxicarse con el monóxido de una salamandra. Foto: Los Andes. Foto: Jose Gutierrez

Cómo prevenir un accidente por inhalación de monóxido de carbono

  • Estas son las recomendaciones del sitio argentina.gob.ar referidas a los cuidados para evitar intoxicaciones con monóxido de carbono.
  • En lugares cerrados, mantené siempre una ventana abierta.
  • Revisá una vez por año los artefactos de combustión de tu casa con un gasista matriculado. Hacelo preferentemente durante el invierno, cuando más se utilizan estos artefactos.
  • Chequeá que la llama de gas sea azul. Si es amarilla o anaranjada, puede haber presencia de monóxido de carbono.
  • Limpiá las hornallas para que los alimentos no obstruyan los quemadores y generen una mala combustión.
  • Si tenés red de gas natural, en las habitaciones las estufas deben ser de tiro balanceado.
  • Si usás gas envasado, como garrafa o cilindro, la ventilación de la habitación debe estar a la altura de los pies.
  • No instales calefones o estufas en baños o espacios cerrados.
  • Si tenés un detector de monóxido de carbono instalado, chequeá que siempre esté activo.
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Qué es el monóxido de carbono, por qué es tan tóxico y los síntomas a estar alerta

En el mismo sitio se detalla que el monóxido de carbono es un gas altamente tóxico que se genera por “combustiones deficientes de sustancias como gas, gasolina, queroseno o carbón”. Es tóxico, en tanto, porque ingresa a la sangre a través de los pulmones y reduce la cantidad de oxígeno que llega a los órganos vitales (cerebro y el corazón), lo que puede derivar en intoxicaciones graves e, incluso la muerte.

Es sumamente peligroso porque es casi imperceptible al no tener color, olor ni sabor. Tampoco irrita las mucosas.

Recomendaciones de Defensa Civil: Cómo evitar intoxicaciones por monóxido de carbono. Foto: www.mendoza.gov.ar

Más allá de que es imperceptible, hay algunos síntomas a los que estar atentos, ya que pueden evidenciar que no hay una combustión adecuada. Esto puede permitir anticipar y evitar tragedias.

Estos son los síntomas:

  • Debilidad.
  • Cansancio.
  • Sueño.
  • Dolor de cabeza.
  • Náuseas y vómitos.
  • Dolor de pecho
  • Aceleración del pulso.

Cualquier artefacto que use material combustible puede quemarse de manera deficiente y generar la liberación de monóxido de carbono. Entre ellos se destacan calefones, termotanques, calderas, estufas, braseros, salamandras, cocinas, anafes, calentadores, parrillas a leña o carbón, hornos a gas o leña y motores de combustión (vehículos, motosierras o generadores eléctricos).