Agustina Gandolfo sorprendió a sus seguidores en Instagram al mostrar que su hija, Nina Martínez, ya es toda una acróbata. La influencer mendocina compartió un divertido momento de juegos con la pequeña, a quien apodó en varias ocasiones como “terremoto”.

A diario, Agustina comparte casi a diario en sus redes parte de lo que para ella es la maternidad y cómo vive cada etapa de la vida de Nina, la pequeña que nació fruto de su relación con el futbolista, Lautaro Martínez.

Agustina Gandolfo encontró la solución para que Nina duerma.

La mendocina compartió con sus más de 800 mil seguidores su embarazo, el nacimiento de su hija y los distintos momentos importantes de la vida de Nina.

Adivinen de quién es la culpa que esté atr 24/7?”, escribió Agustina en sus historias y compartió un video en el que la pequeña hace una “prueba”, al estilo circo.

Con almohadones en el suelo y ella de rodillas en el suelo, Nina se lanza y Agustina la ayuda con sus manos a hacer una vuelta carnero o rol hacia adelante. Y lo llamativo es que ella sabe muy bien que debe lanzarse hacia los cojines cuando mamá le dice “prueba”.

Agustina Gandolfo se preocupa porque Nina no duerme

Como madre primeriza, Agustina Gandolfo acudió en más de una ocasión a sus redes para consultarles a otras mamás que la siguen, o simplemente para hacer catarsis acerca de un tema que la preocupa: Nina no duerme de noche.

Es que la pequeña de ocho meses tiene problemas para conciliar el sueño y duerme muy pocas horas. A tal punto, que Agustina y Lautaro Martínez acudieron a la ayuda profesional para poder encontrar una solución.

Incluso probaron con llevarla a tomar clases de natación, no solo porque es una actividad interesante sino también para hacer que “se canse” más durante el día.

Primer día de natación de Nina Martínez.

Es por eso que en algún punto, Agustina se culpó por la “sobreestimulación” de su hija, ya que la mantiene activa y jugando durante el día, pero no logra cansarla lo suficiente sino que la acelera más.

La mendocina apodó a la niña “terremoto”, porque tiene muchas “pilas” y no se agotan, pero siempre con una sonrisa con la que enseguida se le pasa cualquier enojo por no poder dormir.