La mujer armó todo el escenario junto a una amiga. Inclusive envió una foto en la que ella y la menor aparecían atadas y amenazadas con un revolver. 


Una mujer que fingió su propio secuestro extorsivo y el de su hija para que su ex marido pagara un rescate de 200.000 pesos en Mendoza quedó al borde del juicio oral y público junto a otras dos imputadas que supuestamente la ayudaron a elaborar el ardid, informaron fuentes judiciales.

La sala B de la Cámara Federal de dicha jurisdicción rechazó los recursos de apelación interpuestos por la defensa de las tres mujeres y confirmó sus procesamientos con prisión preventiva como coautoras del delito de secuestro extorsivo agravado por haberse logrado el cobro del rescate, por ser la víctima menor de edad y por haberse cometido con la intervención de tres o más personas.

Según informó la página Fiscales, el pedido había sido formulado por el fiscal general ante la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza, Dante Vega.

El hecho ocurrió el 30 de mayo pasado, cuando un comerciante de la capital mendocina recibió un llamado en el cual le aseguraban que tenían secuestrada a su hija y a su ex pareja, y le exigían el pago de 200.000 pesos, que debía entregar en las cercanías del centro comercial Mendoza Plaza Shopping.

Para dar credibilidad a la amenaza, los supuestos captores le enviaron una fotografía de su ex pareja, atada de manos y arrodillada al lado de la hija de ambos, mientras ambas eran apuntadas con un arma de fuego.

Paralelamente a la comunicación con el hombre, los supuestos secuestradores llamaron a la madre de la mujer para presionarla con mensajes intimidatorios en los que le aseguraban que tenían cautiva a su hija y le exigían que convenciera su ex yerno de pagar el rescate.

Así, el padre de la niña denunció el hecho ante la fiscalía federal María Alejandra Obregón, quien requirió la colaboración de la Unidad Fiscal Especializada en Secuestros Extorsivos (Ufese), que encabeza Santiago Marquevich.

Finalmente, se pactó un pago de 28.000 pesos que fue entregado en un barrio del asentamiento Buena Nueva de Guaymallén, tras lo cual las víctimas fueron liberadas.

De hecho, la misma ex pareja del hombre fue quien se comunicó con él y le avisó que ambas estaban bien.

A raíz de las intervenciones telefónicas dispuestas en la investigación, se logró identificar a otra de las imputadas, ya que se jactó de lo ocurrido en uno de los llamados.

Finalmente, otras cuatro personas fueron detenidas por el hecho y, al ser indagadas, señalaron a la ex pareja del hombre como la responsable de organizar el secuestro junto a una amiga.

Las mujeres fueron procesadas por el Juzgado Federal de Mendoza como coautoras de de secuestro extorsivo agravado por haberse logrado el cobro del rescate, por ser la víctima menor de edad y por haberse cometido con la intervención de tres o más personas.

La decisión fue recurrida por la defensa de las imputadas, pero la Sala B rechazó los planteos y ratificó los procesamientos.

En tal sentido, consideraron que los argumentos expuestos por las defensas “no logran conmover los fundamentos tenidos en mira por el juzgador al momento del dictado de la resolución apelada”.






Comentarios