Los robos en la zona rural no paran. Los ladrones se llevan maquinaria, agroquímicos y hasta cosechas.


Los problemas de seguridad en el agro no solo aquejan a los productores de la pampa húmeda. Si bien por estos días está en boga los perjuicios que vándalos ocasionan con la rotura de silobolsas en las zonas de cultivo de granos o maíz, los productores agropecuarios mendocinos también están siendo víctimas de la delincuencia.

Los robos en la zona rural llegaron hasta la mesa de enlace y CRA (Confederaciones Rurales Argentinas) puso a Mendoza como parte de un mapa de delitos contra el campo.

En el Sur de Mendoza, varias cámaras admiten delitos, principalmente relacionados con casos de abigeato, y los “clásicos” robos de productos de uso diario, ya sea maquinaria, implementos o agroquímicos.

En el Valle de Uco los productores han tenido que poner hasta seguridad privada para evitar la sustracción de sus cosechas: en el verano, el ajo, pero en los últimos meses nogales y almendros son el blanco por el alto precio pagado por el kilo de producto.

También la zona Este está sufriendo el delito rural. Qué se roban allí: palos de madera impregnada, para ser comercializados en el mercado negro como leña. El daño para el productor es importantísimo, no solo por lo que implica el perjuicio a la estructura de la vid, sino también por los costos de reposición.

Lamentablemente muchos de estos incidentes no son denunciados, por lo que la mayoría no integra las estadísticas oficiales.

Por lo tanto, es necesario denunciar este tipo de hechos para que se visibilice el escenario en donde les toca trabajar día a día a los productores mendocinos.

Fuente: Los Andes




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