Un grupo de jóvenes de Los Tordos fue agredido mientras entrenaba en el Parque General San Martín.


El asesinato de Fernando Báez Sosa (19) conmocionó a gran parte de la sociedad argentina y los clubes de rugbiers son el blanco de duras críticas, luego de que un grupo de diez jugadores de este deporte matara al joven en la puerta del boliche Le Brique de Villa Gesell.

A raíz de lo ocurrido con los jóvenes de Zárate, un grupo de jugadores de Rugby de Mendoza fue atacado en pleno entrenamiento. El hecho ocurrió cuando los rugbiers de la categoría M15 de Los Tordos practicaba en el Parque General San Martín y recibieron insultos de parte de un grupo de personas.

Fotos: Facebook Los Tordos.

Los jugadores fueron insultados por estas personas que pasaban por el parque y los acusaron de “asesinos”, en referencia al crimen de Fernando. Se trató de un “momento desagradable por la forma a la que se dirigían a los chicos de gritarles asesinos y demás”, explicó el presidente del club Los Tordos, Ian O’Donnell, a radio Nihuil.

“Todo esto está trayendo una virulencia, una efervescencia que no tiene sentido. Siempre digo que la violencia como respuesta no llega a nada”, comentó el dirigente. Y agregó: “Nosotros entendemos que es algo pasajero. Este hecho, de la gente que ataca de esa forma a chicos de nuestros club, es algo pasajero y que tiene sus razones infundadas y lo dejamos pasar“, dijo O’Donnell.

Además, se mostró dolido con la muerte de Fernando Báez Sosa y al respecto reflexionó: “Pienso en los padres de Fernando y como padre nunca nada te va a poder calmar el vacio y el dolor de una pérdida de tal magnitud. Son hechos aberrantes que los responsables tienen que pagar, pero nosotros tenemos que hacer un profundo análisis mediante un proceso donde todos tenemos que ver qué estamos haciendo y hacia dónde queremos ir”.

Fotos: Facebook Los Tordos.

Este sábado, a las 9, realizarán el encuentro “Rugby por la #NoViolencia” en el predio de la Virgen. El objetivo de la jornada será reafirmar el compromiso con el deporte como una herramienta de formación en valores, de trabajo en equipo, de legítimas satisfacciones, de alegría e integración familiar, dentro y fuera de la cancha.

O’Donnell pidió que los padres de los chicos “se acerquen y que vean cuál es el espíritu y la forma de trabajo, la forma de entrenar, que es una cosa totalmente distinta a lo que hoy se está publicitando”.

Imágenes ilustrativas. 




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