El municipio de General Pueyrredon cuenta con una ordenanza que crea el Programa “Compre cerca”, una herramienta para cuidar a pequeños comercios, y facilitar el acceso de vecinas y vecinos a productos de primera necesidad (como los alimentos) a precio justo y cerca de su casa, pero el Ejecutivo local no la implementa.

Roberto “Tata” Gandolfi, el concejal del Frente de Todos que presentó la iniciativa, explicó el espíritu de la misma: “Sabemos que muchas veces los comercios minoristas quedan en desventaja con las grandes cadenas que son, además, formadores de precios. Por publicidad, son más visibles, y concentran gran parte del consumo. Los mercados barriales pueden fortalecerse con herramientas digitales que mejoran su visibilidad y dinamizan el diálogo con sus consumidores potenciales, es por ello que creamos esta herramienta para el sector”.

reclamaron la aplicación de la Plataforma Digital que busca resolver el abastecimiento familiar de productos de primera necesidad

La política creada fue pensada en un sentido integral: fortalecer los vínculos barriales entre quienes compran y quienes venden, garantizar el acceso a los alimentos, fijar precios justos, brindar herramientas para poder participar de la comercialización digital y pago electrónico, e incorporar la georreferenciación para poder conocer los puntos de venta próximos a cada punto de consulta utilizando el celular.

Son herramientas locales que acompañan las medidas que adopta el Gobierno Nacional, buscando cuidar a todos los sectores. “El gobierno de Montenegro tiene la responsabilidad de actuar en defensa de los comercios minoristas, y decide no aplicar la ordenanza a sabiendas de su utilidad, ya que fue acompañada por los ediles del oficialismo cuando se debatió en el Concejo” afirmó Gandolfi.

La medida es acompañada, entre otros, por la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME), Delegación Mar Del Plata que celebró la sanción de la ordenanza, entendiendo el aporte a los micro y pequeños comercios que día a día sostienen un vínculo estrecho con su clientela, que están comprometidos con su barrio, en el que construyen un verdadero tejido social, siendo responsables de más del 50 % de la venta de productos de la canasta básica.