Desde las 8 de la mañana del lunes fue habilitado el monto extra de 2.000 pesos, lo que generó un gran movimiento en los distintos supermercados de la ciudad. La Tarjeta Social es una herramienta de justicia social para los que menos tienen.


Cabe recordar que desde el Gobierno de La Rioja, se realizó el anuncio antes de navidad que iba a otorgar un adicional de $ 4000 por única vez en dos cuotas. La primera, se abonó el lunes 23 de diciembre y la restante, el pasado lunes 30 del mismo mes.

La medida beneficia a los 18.750 beneficiarios de la Tarjeta Social Provincial, dependiente del Ministerio de Desarrollo, Igualdad e Integración Social y a los 2.500 beneficiarios de la Tarjeta Social del Municipio de la Capital.

De acuerdo al relevamiento realizado por el área de Desarrollo Social, los beneficiarios decidieron invertir ese dinero en proveeduría no sólo para la cena de Año Nuevo sino también para enero.

Según informaron los beneficiarios compran más cantidad de elementos de la canasta básica: arroz, fideos, azúcar, carne, pero también lácteos y productos navideños como pan dulce y budín.

Es gente muy humilde la que compra con la tarjeta social y es muy buena esta iniciativa porque les permitió pasar de mejor manera Navidad y ahora Año nuevo” consideró el encargado del Mayor en la Quebrada.

En la zona sur expresaron que “la gente lleva carne para poder cenar la noche de Año Nuevo, pero no deja de comprar esos elementos de la canasta básica para todos los días y algunos pocos elementos de limpieza”.

En tanto, los vecinos del norte de esta Capital aprovecharon que la tarjeta fue habilitada y comenzaron a comprar desde muy temprano, casi al medio día el supermercado más grandes de la zona se encontraba abarrotado no solamente por los beneficiarios de la tarjeta social sino también empleados públicos que recibieron el bono.

“La verdad que estos pesos nos vinieron muy bien porque venimos muy mal, la plata no alcanza para nada y con 800 pesos compras un kilo de carne un fideo, un arroz y puede ser una leche y chau, ya no tenés un peso. Con esta plata pude comprar un poco más de carne y yogurt para los niños”, detalló Ana vecina del Aguadita de Vargas.




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