Un ómnibus que circulaba por un camino alternativo próximo a la Ruta Nacional 81, en territorio de la provincia de Salta, fue sometido a un control por personal de la Gendarmería Nacional y con la asistencia de un perro entrenado al efecto, descubrieron que llevaba un cargamento de paquetes con casi 15 kilos de cocaína.

La "Operación Sapito Blanco", como se denominó a posteriori, comenzó cuando los gendarmes del Escuadrón Salta detuvieron la marcha de un micro de larga distancia de la empresa Flecha Bus que proveniente de la ciudad de Orán, tenía como destino final la capital mendocina.

Al abrir la bodega, de inmediato los uniformados detectaron un fuerte olor y al verificar de dónde provenía dieron con cuatro paquetes con mercaderías que, en realidad, disimulaban envoltorios con hojas de coca en estado natural.

En la presunción de que podría haber algo más, “se profundizó la requisa sobre el resto de las encomiendas”, dijeron fuentes de la fuerza.

Para esto, los efectivos contaron con la asistencia de Tyler, un can antinarcóticos de la fuerza que fue especialmente entrenado para el hallazgo de estupefacientes.

Puesto a revisar la carga del vehículo, el perro reaccionó ante tres cajas, las que contenían pares de calzado de goma tipo "sapito". Resultó que con estos productos se buscaba ocultar catorce panes de cocaína de distintos tamaños.

La confirmación de que se trataba de ese narcótico surgió con las pruebas químicas que especifica el protocolo de procedimiento. Al pesar la droga se estableció un total de 14 kilos 680 gramos. En tanto, las hojas de coca que delataron el intento de narcotráfico pesaban dos kilos y medio.

Un gendarme exhibe el hallazgo de droga en la “Operación Sapito Blanco”.

La prosecución del trámite de investigación quedó a cargo de la Secretaría Penal N° 4 del Juzgado Federal de Salta. Dado que no se pudo determinar la propiedad de los bultos, se instruyó a las fuerzas federales para que "profundicen las tareas de inteligencia criminal tendientes a dar con todos los responsables de las maniobras".

Los voceros de la Gendarmería destacaron que dos días antes de este procedimiento, también con la ayuda de Tyler se había producido otro operativo en el que la misma Sección Seguridad Vial "Cabeza de Buey" decomisó casi 13 kilos de cocaína.

El perro descubrió la droga cuando acompañaba a los efectivos en las tareas de inspección de un ómnibus que había salido desde Salvador Mazza (Salta) con destino final la provincia de Córdoba. Se denominó a ese caso "Narco Encomiendas".