Pan de ajo sin amasar: el secreto de la fermentación lenta para una masa perfecta
Con paciencia y apenas unos pliegues, podés lograr una base aireada y profesional en tu propia cocina. El paso a paso para dominar el arte de la paciencia y obtener un resultado de panadería.
Pan de ajo al estilo de la mejor pizzería.(Captura)
Hacer pan en casa suele asociarse con largas sesiones de amasado y esfuerzo físico, pero la tendencia del "sin amasar" llegó para romper ese mito. El secreto de esta receta, compartida en TikTokpor el experto Marc Pizza, reside en la fermentación en frío y el tiempo. Al dejar que la masa descanse 24 horas en la heladera, el gluten se desarrolla solo, logrando una textura elástica y burbujeante sin mover un dedo de más.
Esta es la base ideal para un pan de ajo épico, pero también funciona perfecto como una focaccia rústica para acompañar cualquier comida de este otoño de 2026.
Así queda el pan de ajo por dentro.(Captura)
Qué ingredientes se necesitan para hacer el pan de ajo sin amasar
Para la masa:
1 kg de harina 000
Solo 1 g de levadura fresca
400 g de agua fría
Una cucharada de aceite de oliva
12 g de sal
Para la pasta de ajo:
200 g de manteca pomada
4 a 5 dientes de ajo bien picados o rallados
100 g de queso rallado fino
150 g de mozzarella rallada o queso en hebras para el fundido
El paso a paso para hacer el pan de ajo sin amasar en minutos
En un recipiente grande, integrar la harina, la levadura, la sal, el agua fría y el aceite.
Solo mezclar hasta que no veas harina seca.
Tapar y dejar reposar 20 minutos a temperatura ambiente.
LPasado el tiempo, hacer unos pliegues llevando los bordes de la masa hacia el centro.
Volver a tapar otros 20 minutos y repetí el proceso una vez más.
Aceitar el mismo recipiente, colocar la masa y dejarla una hora a temperatura ambiente.
Luego, llevarla a la heladera por 24 horas.
Al día siguiente, retirar la masa, formar un bollo (boleado) y colocarlo en un recipiente para horno previamente aceitado.
Tapar con papel film y dejar que duplique su tamaño en un lugar cálido.
Cuando haya crecido, pincelar con un poco más de aceite de oliva.
Llevar al horno precalentado a 220°C (calor arriba y abajo) durante 25 a 30 minutos hasta que esté bien dorado.
Para la pasta de ajo:
Unir la manteca pomada, con los dientes de ajo picados y un puñado de perejil fresco.
Pisar con un tenedor hasta formar una crema.
Hacer tajos profundos en el pan horneado (en diagonal o cuadrícula) sin llegar a la base.
Poner la pasta de ajo en las ranuras con una manga o cuchillo. Sumar mozzarella rallada entre los cortes.
Llevar a horno fuerte 5 minutos hasta que el queso burbujee y dore.
El frío ralentiza la actividad de la levadura, lo que permite que se desarrollen sabores más complejos y una miga mucho más alveolada (con agujeritos). Es la técnica preferida de los pizzeros artesanales para lograr masas livianas que no caen pesadas.