Cómo hacer una torta de ricota sin que se rompa la masa: la receta infalible de Gladys Olazar, de Cocineros Argentinos
La cocinera de Cocineros Argentinos reveló los trucos para lograr una masa quebrada que no falla y un relleno con la textura justa. Anotá el paso a paso y los ingredientes exactos para lucirte este domingo con un clásico imbatible.
Cómo hacer una torta de ricota sin que se rompa la masa: la receta infalible de Gladys Olazar, de Cocineros Argentinos(Web)
No hay tarde de domingo o reunión familiar que no se vea beneficiada por la presencia de una buena torta de ricota. Es un clásico imbatible del recetario argentino. En esta oportunidad, Gladys Olazar, una de las figuras más queridas de Cocineros Argentinos, compartió su método infalible para lograr una versión que equilibra una masa quebrada irresistible con un relleno súper cremoso.
El gran desafío de este postre suele ser la masa: que no quede dura pero que tampoco se desarme al cortarla. Gladys propone una receta sencilla pero profesional, ideal para quienes no tienen experiencia previa en pastelería. Además, revela el truco para que el relleno tenga la consistencia justa, sin que se escape el líquido ni quede demasiado seco.
Cómo hacer una torta de ricota sin que se rompa la masa: la receta infalible de Gladys Olazar, de Cocineros Argentinos(Web)
Ingredientes para la masa y el relleno
Para que esta receta te salga de diez, asegurate de tener todo pesado antes de arrancar. Gladys recomienda usar harina 0000 (sin leudante) para que la masa sea bien fina y delicada.
600 g de ricota (preferentemente prensada o firme).
250 g de azúcar.
4 claras de huevo.
1 o 2 cucharadas de almidón de maíz (maicena).
Ralladura de limón extra.
Paso a paso: cómo preparar la torta de ricota de Gladys Olazar
El procedimiento es rápido, pero requiere respetar algunos tiempos de descanso para que la masa sea fácil de manipular.
La masa: Comenzá batiendo la manteca pomada con el azúcar, la esencia de vainilla y la ralladura de limón. Sumá las yemas y mezclá bien. Incorporá la harina y volcá todo en la mesada. Acá el truco es "fresar" la masa (apretarla con la palma de la mano) para unirla sin amasar de más, lo que evita que se vuelva elástica. Dejala enfriar en la heladera.
El relleno: En un bol, mezclá la ricota con el azúcar y el almidón de maíz. Si buscás una textura más rústica, podés simplemente mezclar. Pero si preferís que quede "bien bien cremosa", Gladys sugiere pasarle una mixer para desarmar los granitos de la ricota. Por último, incorporá las claras de huevo y más ralladura de limón, que es la clave de la frescura en esta receta.
Armado y cocción: Estirá la masa fría y cubrí un molde previamente forrado con papel manteca. No te preocupes si se rompe un poco, ya que es una masa muy noble que podés "parchar" con los dedos fácilmente. Volcá el relleno, emparejá y, si querés, podés cubrirla con otra capa de masa o dejarla abierta.
Al horno: Llevá la preparación a un horno medio (160-170 °C). Es vital no usar fuego muy fuerte porque se doraría la masa por fuera y el relleno quedaría crudo.
Tips de experta para un resultado profesional y ahorrar
Uno de los consejos más importantes de Gladys Olazar es la elección de la materia prima. Si podés conseguir la ricota que viene prensada (la que venden en las fiambrerías por peso), el resultado será mucho mejor debido a que tiene menos suero.
Otro detalle de "economía doméstica": con los recortes de masa que te sobren del molde, podés hacer unas galletitas rápidas para el mate, ideales para que los chicos piquen algo mientras esperan que la torta se enfríe. Recordá siempre dejarla enfriar bien antes de desmoldar y, si querés el toque final de panadería, espolvoreala con abundante azúcar impalpable.