La focacciaes, sin dudas, uno de los panes más tentadores del mundo, pero su elaboración tradicional suele demandar días de fermentación. Sin embargo, la influencer Ailu Tokman sacudió las redes con una versión "que no requiere amasado y se hace en un mismo día", ideal para los que no tienen paciencia pero quieren calidad artesanal.
"Estoy completamente obsesionada con esta receta", confiesa Ailu, quien adaptó una técnica que permite tener el pan listo en apenas 3 o 4 horas. El secreto para que quede así de esponjosa no está en la fuerza de los brazos, sino en una serie de pliegues estratégicos y un correcto nivel de humedad que generan esas burbujas icónicas.
Así queda la focaccia por dentro.(Captura)
Qué ingredientes se necesitan para hacer la focaccia exprés
Para la masa:
1 kg de harina de fuerza
780 ml de agua tibia
30 ml de aceite de oliva
10 g de miel
20 g de sal
12 g de levadura seca instantánea
Para el topping:
1 cucharada de orégano
1 cucharada de ajo en polvo
1 cucharada de perejil seco
4 cucharadas de queso parmesano
Extra:
Aceite de oliva para la fuente
Queso en hebras para coronar
Esta focaccia exprés se volverá una de tus recetas favoritas.(Captura)
Paso a paso, cómo preparar la focaccia exprés casera
Mezclá en un bowl el agua tibia, el aceite de oliva, la miel y la levadura seca; luego incorporá la harina y la sal hasta integrar.
Tapá el bowl y dejalo reposar entre 15 y 30 minutos; pasado ese tiempo, con las manos mojadas, hacele cuatro pliegues (uno de cada lado).
Repetí el proceso de reposo y pliegues una vez más; después, dejala levar tapada durante una hora sin tocarla.
Pasá la masa a una fuente con abundante aceite de oliva, hacele dos pliegues finales y dejá reposar una hora más (tapá con film mojado para que no se pegue).
Agregá un buen chorro de aceite de oliva por encima y la mezcla de condimentos secos.
Clavá los dedos con ganas en la masa para formar los típicos huecos y las burbujas de aire.
Cociná en un horno a 200°C entre 20 y 30 minutos hasta que esté bien dorada.
Esperá a que se enfríe antes de cortarla para no arruinar la miga elástica del interior.