El truco definitivo para rallar el queso cremoso sin que se pegue

La cocinera Narda Lepes contó su secreto para preparar recetas que llevan queso cremoso rallado.

El truco definitivo para rallar el queso cremoso sin que se pegue

En el momento de cocinar pueden aparecer diferentes desafíos con los ingredientes, utensilios o con la preparación cocinándose. Es necesario prestar atención para sortear los problemas y obtener los resultados de la receta. Para los fanáticos del queso en sus distintas versiones, muchas veces se complica dependiendo de la comida a preparar y sus porciones.

El queso es una de las comidas más queridas por todos por sus sabores y variedades para cocinar o comer solo en picadas. Sin embargo, dependiendo de qué tipo resulta todo un desafío colocar en la preparación culinaria.

Si es un queso sardo o de contexturas más duras no hay dificultades si la receta requiere del ingrediente rallado. En cambio, si hay que hacerlo con un queso cremoso, sin importar la marca, se vuelve más complicado, hay un truco que facilita la vida a los fanáticos del queso.

Cómo rallar el queso cremoso sin que se pegue
Cómo rallar el queso cremoso sin que se pegue Foto: gentileza elespañ

Cómo rallar queso cremoso sin que quede pegajoso

En su presentación en Olga, la cocinera Narda Lepes reveló el tip perfecto para rallar queso cremoso, ya que al ser pegajoso y blando hace que no se pueda rallar y quede como una pasta para cocinar. “El queso cremoso lo metés en el freezer un rato, después lo sacás y rallas”, comentó la cocinera.

Queso cremoso (Imagen ilustrativa / Web)
Queso cremoso (Imagen ilustrativa / Web)

Si lo metés en el freezer lo podés rallar, cuando se te empieza a complicar, lo volvés a meter en el frezeer y continúas”, agregó Narda Lepes. El tiempo ideal es aproximadamente media hora, en ese momento se logra una consistencia firme que hace más fácil el proceso y no permite que el queso se adhiera al rallador y se deshaga.

Este truco no solo se puede aplicar al queso cremoso, sino a otras variedades de quesos que estén frescos, es decir hace poco tiempo elaborados, o que no sean consistente. Así podrás hacer cualquier receta con muzzarella o queso cremoso rallado.