Pinny, la aplicación que conecta a cocineros profesionales y aficionados con personas que buscan comida casera, desembarcará en la ciudad de Buenos Aires el 5 de septiembre tras su lanzamiento en La Plata, en medio de advertencias de los organismos de control sanitario y el sector gastronómico tradicional que la considera "un riesgo para la salud y una competencia desleal".

La plataforma, creada por Martín Pérez, comenzó a funcionar en La Plata el pasado 15 de agosto, y tras su previsto arribo a la Ciudad, planea expandirse en septiembre al Gran Buenos Aires, para luego llegar antes de final de año a Córdoba, Mendoza, Rosario y Santa Fe.

Pinny, que vincula a cocineros y comensales sinintermediarios y en un radio de hasta cuatro kilómetros de distancia, cuenta con su propia red de repartidores y ya tiene registrados 2.600 chef amateurs y 6.000 usuarios.

"Tenemos una gran oportunidad porque vemos que la gente está cambiando su forma de comer", dijo a Télam Pérez, quien contó que la idea de esta app surgió cuando "estaba solo, cocinando", y pensó que le encantaría compartir lo que estaba haciendo con alguien y le sorprendió la cantidad de gente que le dijo en las redes sociales que la usaría, especialmente "personas que quedaron fuera del mercado laboral".

La app Pinny chef.

A través de una aplicación denominada "pinny chef" en la que se registran, una vez autorizados, los cocineros establecen sus días y horarios de trabajo, publican el menú que ofrecen -hasta 22 platos por chef- y su precio.

Una vez que se confirma el pedido tienen entre 60 y 90 minutos para entregarlo, y la app se queda con el 12,5% de cada venta.

La aplicación aclara en sus términos y condiciones que será sólo un mero "intermediario" y postula que cada "chef" será único responsable de cumplir con las normas bromatológicas e impositivas vigentes.

Los usuarios, por su parte, tienen acceso al perfil de los cocineros y a los comentarios de otros comensales y, una vez hecho el pedido, pueden calificarlos.

La app Pinny chef.

Pero Ricardo Pedace, director ejecutivo de la Agencia Gubernamental de Control (AGC) que habilita y fiscaliza los locales comerciales de la Ciudad y controla su higiene alimentaria, señaló a Telam que "todos los lugares que elaboren alimentos para su comercialización deben estar habilitados, y quién no cumpla con esta exigencia está actuando de manera ilícita".

En el rubro de alimentación, es obligatorio tener vigente la libreta sanitaria y haber realizado el curso de Buenas prácticas de Manipulación de alimentos, que tiene una vigencia de dos años.

"Otro requisito es tener un local debidamente habilitado. Hoy tramitar una habilitación es simple, pero no puede ser en convivencia con una vivienda", advirtió Pedace sobre la modalidad de la app que llegará esta semana.

Igual de categórico fue Tomas Schonamsgruber, director general de Higiene y Seguridad Alimentaria de la AGC, quien dijo a Télam que "nadie puede producir alimentos para la venta sin la habilitación correspondiente, ni habilitar una vivienda familiar con tal fin según el Código de Habilitaciones porteño".

"Si bien las nuevas apps aún no están reglamentadas en el Código Alimentario Argentino, si lo está la elaboración de alimentos", señaló el funcionario, quien recordó dos casos recientes de botulismo en la Ciudad por el consumo de una semiconserva vegana elaborada en un domicilio particular.

"Debemos tener en cuenta como consumidores responsables que los alimentos que vamos a consumir o dar a nuestras familias sean inocuos para la salud", concluyó.

En tanto, la Asociación de Restaurantes puso énfasis en su preocupación por el perjuicio comercial que puede generarle la nueva app y advirtió sobre las condiciones sanitarias.

"En cualquier domicilio los costos son mucho menores que en nuestros locales. Así que, claramente, nos va a perjudicar", dijo una fuente de esa entidad.

Sumó su voz de alarma el secretario general de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de CABA, Dante Camaño, quien manifestó a Telam que el nuevo sistema "es ilegal y también puede ser considerado un delito".

"No pueden aprobar que haya una competencia tan desleal, ya que estos empleados no hacen ningún tipo de aportes, no tienen ningún tipo de seguridad social y peor aún que la evasión tributaria es el peligro para la salud", expresó Camaño.