Los “corn flakes” cumplen 125 años

por Redacción de Vía Gourmet

Como muchos otros alimentos, nació por un error en la cocina. La investigación para mejorar y enriquecer el producto nunca se detuvo.

Los corn flakes, esos copos de maíz que cambiaron los desayunos del mundo festejan su 125 años, tras nacer por accidente y recorrer un largo camino, hasta la Luna

No hay dudas que han revolucionado la forma de desayunar por la mañana y han ayudado a convencer a millones de niños reacios a tomar leche.

La historia de su invención es probablemente ficticia, pero ciertamente vinculada a la vida de los hermanos John y Will Kellogg.

El mayor, John, era nutricionista, filántropo y extremadamente religioso, vegetariano y defensor de la castidad.  El joven Will era, en cambio, un emprendedor amante de la vida, la buena comida y la buena bebida, casado dos veces y padre de muchos hijos.

Los hermanos, en la segunda mitad del siglo XIX, vivían en Battle Creek en Michigan y asistían a la iglesia adventista del séptimo día. El hermano mayor que estaba más atento a los dictados religiosos y de salud estaba convencido de que una dieta libre de carne, café, sal y azúcar era buena para la salud.

La leyenda dice que los copos nacieron por error el 8 de agosto de 1894 en las cocinas del sanatorio de Michigan, una clínica donde el mayor de los Kellogg trataba a los pacientes aplicando los principios de la iglesia adventista y las teorías saludables más singulares, mientras el menor era su colaborador

Una noche, en la cocina del sanatorio, se olvidaron el maíz hervido, que lucía rancio por la mañana, y para no tirarlo, decidieron aplanarlo con rodillos, esperando obtener un poco de masa.

En realidad, surgieron copos que se tostaron y se sirvieron a los pacientes con leche. Así comenzó la guerra en el desayuno, la puja entre el tradicional huevo y tocino y el proceso que transformará el nombre Kellogg en sinónimo de cereales.

Así, en 1894 los dos hermanos se toparon con un invento revolucionario. El primero quiso divulgarlo a todos de forma gratuita, mientras que el segundo capturó su potencial empresarial y montó Kellogg’s para producir copos de maíz a nivel industrial.

Se convirtió en multimillonario y filántropo, luego creó la Fundación Kellogg de la cual dependen la Universidad Politécnica de California de Pomona y el Kellogg College de Oxford.

La investigación para mejorar y enriquecer el producto nunca se detuvo. Para aumentar las ventas, en 1909 Kellogg pensó en un regalo para quienes compran dos paquetes de copos, y esa fue la primera oferta especial, el divertido folleto de los animales armables de la jungla, un artilugio como el colorido diseño de las cajas de cereales.En 1915 nació Kellogg’s All Bran, los primeros cereales con un alto porcentaje de fibras. En 1922, los copos cruzan el océano y aterrizan en Europa, primero en el Reino Unido.

Un año después, la Kellogg Company se convirtió en la primera compañía de alimentos del mundo en contratar a un dietista. Mary Marber comienza a definir los roles de los diferentes alimentos en las dietas equilibradas.

Durante la Segunda Guerra Mundial, en Inglaterra, Kellogg creó productos con trigo nacional debido a restricciones de importación. Pero el momento de gloria para la compañía cayó en 1969 cuando se convirtió en el proveedor oficial del desayuno del legendario equipo de astronautas compuesto por Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins en el viaje del Apolo 11 a la Luna. No es un error pensar que los copos de maíz han invadido el mundo “y más allá”

Pero de dónde surgen los copos: De un grano de maíz dorado real, madurado y secado naturalmente en los campos. Alcanza la madurez después de 140 días al sol, luego se aplana y se tuesta a la perfección para ofrecer esa nitidez dorada.)