DEBATES

¿Cómo imaginamos el mundo en cinco años?

por Santiago Bozzano

La tecnología no para de avanzar e interpreta un papel clave en casi todos los aspectos de nuestra vida.  Sigamos este humilde ejercicio de futurología.

La teoría de los negocios internacionales puede ayudarnos y aporta múltiples miradas: conflictos geopolíticos, relaciones comerciales interdependientes, lucha por los recursos naturales e incluso corporaciones de crimen organizado. El mundo es cada vez más complejo y la globalización está modificando el orden internacional. Existen cada vez más pruebas de cambios dramáticos en las ideologías políticas y en el equilibrio de poderes. Seguramente la tecnología tendrá un papel clave y desde aquí se intenta hacer un humilde ejercicio de futurología.

Como macro tendencia, las pruebas parecen apuntar hacia un escenario “1984” totalmente probable. En la misma veremos, en particular, un crecimiento de regímenes totalitarios y una mono/oligopolización de los sectores económicos.

En primer lugar, se producirá una consolidación -a través de fusiones y adquisiciones- de empresas en diversos segmentos económicos (por ejemplo: empresas aéreas, alimentos, automotrices, energía, medios de comunicación, retail, telecomunicaciones, empresas tecnológicas y digitales) por cuestiones de necesidad, reducción de costos y control. Veremos pequeñas excepciones de emprendimientos personales como Tesla de Elon Musk, pero la realidad, es que la consolidación será muy fuerte, sobre todo entre empresas tecnológico-digitales.

En esta línea se podría dar un crecimiento exponencial de las plataformas digitales multisided, que lograrán posicionarse como los intermediarios líderes entre diferentes usuarios, consumidores, productores y empresarios. (EJ: Amazon, AirBnB, Facebook, Google, entre otras). Así, todas las cadenas de valor tradicionales se verán afectadas en sus eslabones. Las consecuencias serán que las empresas se verán obligadas a repensar sus modelos de negocio. Actualmente, empresas como Google, Facebook, Netflix y Spotify, tienen trato directo con los consumidores y concentran más del 50% de la torta publicitaria digital global, imponiendo nuevos modelos de suscripción digital “híbridos”.

No es descabellado pensar que Amazon se transformará en la empresa mundial líder, compitiendo con la china Alibaba, su gemela oriental. Competirá en múltiples frentes además de su negocio core de retail online. Abrirá tiendas físicas por todo el mundo y expandirá su portfolio de negocios con servicios B2B (EJ: cloud computing AWS y sistema editorial ARC Publishing) además de apostar fuertemente a:

Amazon, la empresa mundial líder podría seguir acaparando industrias.

1) Entretenimiento (EJ: audio, libros, música, películas, series, eventos, videojuegos, etc).

2) Venta de electrónica con marca propia.

3) Creación de un ecosistema publicitario propio, similar a Google y Facebook. S

Su clave de éxito es -y seguirá siendo- su CEO, Bezos, con una visión estratégica innovadora, una marca potente, una red logística incomparable en eficiencia -gracias al desarrollo de la robótica y al trabajo automatizado- y a la inteligente explotación de su ecosistema Amazon Prime que le permitirá al usuario gozar de una experiencia omnicanal sin precedentes, sobre todo a partir de un mundo de pantallas visuales.

Sin duda alguna, la comunicación y el consumo de medios noticiosos y de entretenimiento será a través de formatos digitales en detrimento de formatos analógico/tradicionales que estarían al borde de la extinción (EJ: diarios y revistas papel).

El objetivo será controlar, supervisar al ciudadano y armar clústeres específicos que recibirán propaganda política.

Notaremos también una evidente explosión de los videojuegos gracias a nuevas tecnologías de realidad virtual y aumentada. La publicidad también migrará a dichas pantallas, sobre todo digitales y se venderá a través de mecanismo automáticos y en tiempo real. La publicidad que se comercializará en dichas redes no será únicamente corporativa y público/estatal, sino información privada de los ciudadanos. Pensemos que Facebook, por ejemplo, actualmente estaría utilizando el número de celular para la autenticación de seguridad en dos pasos -alertas de posibles login sospechosos- para que los anunciantes puedan llegar a sus usuarios de manera más eficiente. Si un número comienza con, por ejemplo, +54911, localiza aún más las preferencias de geolocalización y cruza datos. Sumado a su aplicación WhatsApp podría seguir “abusando” del usuario que, de hecho por el momento no parece muy preocupado.

Lo anterior es consecuencia -y causa- de una profundización de la inversión en espionaje e inteligencia para el desarrollo comercial cada vez más interdependiente entre las naciones/corporaciones económicas. A su vez el análisis de big data promoverá la creación de perfiles y seguimiento de personas. El objetivo será controlar, supervisar al ciudadano y armar clústeres específicos que recibirán propaganda política (EJ: Proyecto Dragonfly: buscador que Google está desarrollando en China con la supervisión de dicho gobierno que filtrará información y hará un seguimiento de los ciudadanos). Veremos en lo anterior un fuerte componente tecnológico, en donde la inteligencia artificial aprenderá y mejorará en la recolección y análisis de datos gracias a algoritmos más efectivos y eficientes.

Pero los algoritmos no son los únicos protagonistas. Éstos, sumados al avance tecnológico en general del machine learning favorecerá a los regímenes totalitarios, más eficientes que los democráticos a la hora de controlar a sus ciudadanos (y a extranjeros). Veremos la presencia de “dispositivos ayudantes” en los hogares -nuevamente Amazon Echo powered by Alexa- que asistirán con información, entretenimiento, compras y recolección de datos de sus dueños para futuros servicios (EJ: predicción de compras, información personalizada, entre otros), además de prácticas ilegales de espionaje por cuestiones de seguridad (EJ: tráfico de drogas, armas, personas, crimen organizado). Este exceso de control -corrupción- sobre un mercado eficiente de personas/empresas por parte de gobiernos totalitarios podrá ser disfrazado bajo “regulaciones”, pero la realidad es que dicho control tecnológico atacará directamente al capitalismo liberal y a una Democracia en baja.

Tendencias mundiales de aquí a 5 años

La excusa ideal dará lugar a una proliferación de regulaciones a nivel mundial que, apalancadas en sistemas híper eficientes de inteligencia y recolección de datos vía dispositivos móviles podrán controlar y registrar en tiempo real: distribución, edición y filtrado de contenido; publicidad y propaganda digital; crecimiento de burbujas informativas; “cuidado” de la privacidad personal; seguridad nacional y mundial, entre otros.

Finalmente, en este contexto, comenzará una ofensiva sobre los medios de comunicación a escala mundial para controlar el flujo de información pública y marcar agenda política. Claro ejemplo de Xi Jinping, presidente chino, que estaría actualmente apelando al Grupo de Medios de China y a los trabajadores del sector de la televisión en todo el país a que “hagan esfuerzos para construir nuevos medios de comunicación dominante de clase mundial con fuerte dirección, cobertura e influencia, bajo el liderazgo del Partido Comunista”. ¿Formará esta medida parte del programa China 2025?

Seguramente el futuro será muy similar. O muy diferente. Por suerte.