"Tenés los días contados": una testigo del caso Agostina Vega fue amenazada
La extrabajadora de Wachitas Bar denunció que recibió amenazas después de declarar sobre presuntas maniobras de prostitución y venta de drogas en el local.


La investigación que rodea a Wachitas Bar, en Nueva Córdoba, incorporó un nuevo episodio. Carla, una exempleada del local que había denunciado presuntas maniobras de prostitución y venta de drogas y declaró en la causa vinculada al femicidio de Agostina Vega, aseguró haber recibido amenazas de muerte dirigidas tanto a ella como a su familia.

Según la denuncia, los mensajes fueron enviados desde una cuenta anónima de Instagram e incluían referencias a su domicilio y a los movimientos cotidianos de sus familiares.
De acuerdo con la denuncia que expuso el medio Eche TV, las amenazas fueron explícitas. "Tenés los días contados, vos y tu familia. Tengo una sorpresa para vos y todos los tuyos. Cuatro bombitas molotov, no se salva ni el custodia."

El abogado Eduardo Medina Allende difundió la captura de pantalla del mensaje y expresó la preocupación por la situación que atraviesa la mujer. Según explicó el letrado, quien envió las amenazas demostró conocer la dirección donde vive Carla y detalles sobre la rutina de su familia, lo que incrementó el temor por su seguridad.
Hace aproximadamente un mes, Carla declaró en la investigación por el femicidio de Agostina Vega. Su testimonio complicó la situación de Soledad Andreani, imputada por presunto encubrimiento en la causa.

Según la investigación, Andreani era la propietaria del Ford Ka que, de acuerdo con la hipótesis de la fiscalía, habría sido utilizado por Claudio Barrelier para trasladar el cuerpo de la joven hasta un descampado. Además, Carla aseguró que Andreani formaba parte de una estructura que funcionaba detrás del bar Wachitas.
El establecimiento fue clausurado preventivamente en junio, luego de una serie de allanamientos realizados en el marco de la investigación por el femicidio.
Tras esos procedimientos, los responsables del bar emitieron un comunicado en el que negaron cualquier vinculación con los hechos investigados y afirmaron que las personas mencionadas en la causa no integran la titularidad del comercio.

Sin embargo, la Justicia mantiene la clausura mientras continúa la investigación. En paralelo, la denuncia por amenazas será incorporada a las actuaciones para determinar quién está detrás de los mensajes intimidatorios y si guardan relación con el testimonio aportado por la ex empleada.